Esperanza, Vera Cruz y Yacente, el Jueves Santo de Zamora
Cyl dots mini

Esperanza, Vera Cruz y Yacente, el Jueves Santo de Zamora

La Virgen de la Esperanza, los pasos de la Cofradía de la Vera cruz y el Jesús Yacente protagonizarán el Jueves Santo zamorano, que vivirá su momento álgido con la entonación del Miserere, que romperá el silencio sepulcral de la madrugada para dar paso al Viernes santo.

A las 10.30 horas ha salido del Convento de las Dominicas Dueñas de Cabañales la procesión de la Virgen de la Esperanza con el paso del mismo nombre, imagen del escultor cántabro Víctor de los Ríos, de 1950, que luce un manto verde de terciopelo bordado en oro, salpicado de estrellas y perlas. El desfile recorrerá las calles Cabañales, Puente de Piedra, avenida del Mengue, Calle la Plata, Balborraz, Plaza Mayor, Ramos Carrión, Plaza de Viriato, Rúa de los Francos, Rúa de los Notarios, Plaza de la Catedral, y atrio de la Catedral, donde se entonará el Canto de la Salve.

 

 

A las 16.45 de esta tarde, los pasos de la Cofradía de la Santa Vera Cruz como 'El lavatorio de los pies', 'La Santa Cena', 'La Oración del Huerto', 'El Prendimiento de Jesús' o 'La Flagelación' pondrán en escena la Pasión de Cristo en un desfile que partirá del Museo de Semana Santa. Este desfile recorrerá la Plaza Santa María la Nueva, Corral Pintado, Reina, Juan Nicasio Gallego, Plaza San Miguel, Plaza Mayor, San Andrés, Plaza del Mercado, Plaza de la Cárcel, Plaza de la Constitución, Santa Clara, Plaza de Sagasta, Renova, Plaza Mayor, Ramos Carrión, Plaza de Viriato, Rúa de los Francos, Plaza de los Ciento y Rúa de los Notarios para llegar a la Plaza de la Catedral donde se realizará una estación de veinte minutos.

 

El último de los desfiles de este Jueves Santo será la Jesús Yacente que partirá a las 23 horas de la iglesia de Santa María la Nueva en la que se considera una de las procesiones de referencia en la Semana Santa Zamorana. 'El Cristo Yacente', obra de mitad del siglo XVII, será alumbrado por los cofrades del mismo nombre y recorrerá en absoluto silencio, tan sólo roto por las campanillas del viático, las calles del casco histórico de la capital zamorana, hasta llegar a la plaza de Viriato, donde se vivirá, sin duda, uno de los momentos más impresionantes, sobrecogedores y emocionantes de la Semana Santa de Zamora, el canto del Miserere, que romperá la madrugada.