Fernando Sánchez Muriel: "El picador se forma en el campo"

Fernando Sánchez Muriel, picador (Foto: I. Andrés)

Verlo torear a caballo es magnífico, y también charlar con él. Fernando Sánchez Muriel ama su profesión, reflexiona sobre ella y cuenta su historia.

Lejos de lo que el común de los mortales suele pensar, vivir a la sombra de un torero no es nada fácil. El tercio de varas siempre ha sido y será el eje sobre el que debe girar la Fiesta, todo debe salir bien. "Mi abuelo estaba de vaquero con Antonio Pérez Tabernero y mi padre de caballista, trabajaba con ellos y ahí empecé a picar".

 

"En él se mide la bravura y el poder del toro", ingredientes fundamentales de las corridas de toros. Sin bravura y sin poder "no hay emoción. No hay argumentos para defender la labor del hombre frente a un animal si éste no es poderoso".

 

Hablamos con uno de los mejores picadores de la actualidad samantina, Fernando Sánchez Muriel. En las filas de Javier Castaño y Damián Castaño, cuando es turno del primer tercio y toca picar a Fernando, el aficionado se pone expectante.

 

Lo ha hecho siempre como segundo empleo, "no como profesional, he estado de mayoral quince años en la finca Los Bayones, he trabajado siempre en el campo. Empecé cuando me quedé sin trabajo y hasta ahora, llevo 25 años picando". 

 

Verlo torear a caballo es magnífico, y también charlar con él. Ama su profesión, reflexiona sobre ella y conoce su historia.

 

-¿Cómo fueron sus inicios?

-"Mi abuelo era vaquero con Antonio Pérez Tabernero y mi padre caballista, yo trabajaba con ellos y ahí fue donde empecé a picar. Para mí siempre ha sido como un segundo empleo, no lo he hecho como profesional. He estado quince años de mayoral en Los Bayones, he trabajado siempre en el campo. Empecé en una época donde me quedé sin empleo, me animaron a probar y hasta ahora... ya han pasado 25 años". 

 

-¿Qué tipo de preparación requiere ser picador?

-"Somos gente de campo que monta a caballo, es imprescindible saber montar bien, el caballo es como nuestra segunda parte. Luego hay que tenerle respeto al toro, eso ante todo, tú eres un complemento, el que ve el toro desde el principio... la fuerza, agresividad, eso te vale para dosificar el castigo de una manera u otra, tiene que valerle al matador. Nuestro entrenamiento se centra en ir a tentaderos y picar toros a puerta cerrada".

 

-¿Han mejorado las cuadras a lo largo de estos 25 años?

-"Es impresionante la doma que tienen ahora. Los caballos de hoy en día tienen una doma extraordinaria. Eso nos ayuda a nosotros a hacer la suerte, a echar el caballo". 

 

-¿Cómo se reparten las picas? 

-"En los sorteos vamos por libre. Llegamos por la mañana escogemos los palos, lo hace el primero que llega, todo lo demás va por orden de antigüedad, una vez estamos los seis picadores, viene el legado gubernativo y escogemos las puyas. Después escogemos los caballos que pone la empresa, también por orden de antigüedad". 

 

 

-¿Cómo se pica bien a un toro? ¿por qué la gente empieza a pitar?

-"Es difícil se tienen que juntar muchas cosas, pero que quede en el sitio, en el morrillo, centradito y bien. La gente pita la condición del toro más que nuestro trabajo. La suerte de varas se ha puesto como un oficio muy fácil, hay muy pocos toros exigentes y mucha gente picando, luego, buenos picadores hay menos. Los puyazos en la paletilla dañan mucho a los toros, los traseros hacen que sangre innecesariamente y el buen aficionado lo aprecia y lo manifiesta". 

 

-¿Cómo ha evolucionado el tercio de varas?

-"Ha cambiado muchísimo, lo noto sobre todo en la doma de los caballos y que se está revalorizando la suerte de varas. Ha cambiado todo, nunca ha habido un toro tan fuerte, grande, bravo o exigente como el de ahora, todo eso ha evolucionado a mejor. Antes una corrida grande la echaban solo en Madrid, ahora en cualquier pueblo te sale un animal con 570 kilos". 

 

-¿Los toreros colocan bien al toro en el caballo?

-"No. Muy pocas veces. Muchos matadores no le dan importancia a la faena, otros lo hacen muy bien, yo tuve la suerte de estar con Javier Castaño y lo hacía muy bien, te daba la oportunidad de lucirte". 

 

 

-¿Con qué toreros ha estado?

-"Javier Castaño, Damián Castaño, como siempre lo he tenido como segunda opción he ido más con novilleros como David Salvador, que es mi sobrino. Con gente de Salamanca siempre he toreado, empecé con Miguel Ángel Sánchez ya hace muchos años". 

 

-¿Cómo es el toro perfecto?

-"Que sea franco y bravo. Cuando se arranca de verdad, recto y bien, es el toro que te gusta. Que empujen de frente, que no busquen las vueltas al caballo por delante y por detrás". 

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