Gaza dice 'no' a dejar de ser de Zamora y elige el mal menor de crecer en Coreses

La empresa, simbólica en la capital, evita una radical deslocalización y se va a pocos kilómetros tras asumir las recomendaciones de la CHD.

A Coreses antes de 2020 en una nueva fábrica de 15 millones de euros. Este es el resumen de una de las noticias más esperadas de los últimos años en Zamora, el destino de la que, posiblemente, es la última industria emblemática de la capital que sobrevive. Al final, la decisión tomada por los ganaderos que deciden el destino de esta cooperativa ha primado un objetivo: seguir siendo de Zamora. Y ha convertido en un mal menor un traslado que, durante algún tiempo, pintó mal bajo la sombra de la temida deslocalización.

 

Los ganaderos, y la dirección de la cooperativa, han optado por mantener su esencia y seguir siendo zamoranos. Se van a pocos kilómetros de la que ha sido su casa durante el último medio siglo, pero  no engrosa los numerosos casos de empresas señeras que no sólo se mueven, sino que desaparecen de su territorio: ahí están los ejemplos de Dulciora, Lauki o Vestas, Interpanel en la propia Zamora, el inminente cierre de fábricas de Siro...

 

La opción que se planteó inicialmente para el necesario crecimiento de Gaza, la ampliación de la fábrica de la capital, ha quedado descartada por problemas legales. El informe que hace meses emitió la CHD rechazaba levantar una nueva fábrica junto a la actual porque se hacía en terrenos inundables. El veredicto descolocó a la empresa y la inacción de las instituciones durante meses llevó a pensar que la industria se perdía por los habituales intereses partidistas del cambio de siglas en la administración.

 

Con el tiempo, las recomendaciones de la CHD se han revelado como sensatas y las instituciones se han movido. La avenida, aunque poco probable, sería de un metro de alto y con una fuerza notable, lo que podría arrasar no sólo lo que se construyera, sino incluso la actual fábrica y todas las construcciones de esa zona, que están igualmente en zona inundable. La probabilidad es escasa, pero nadie puede asegurar que esa crecida del Duero no se produzca en los próximos años y acabe con una inversión millonaria. Las reclamaciones en caso de inundación podrían caer en saco roto, y con la razón técnica de lado de la CHD.

 

Aunque la capital pierde una industria simbólica, Zamora gana una empresa más grande. La actual factoría podría seguir activa para alguna línea de producto de la cooperativa lechera, y la nueva permitirá aumentar en Coreses la producción hasta los 65 millones de litros al año, el objetivo de la empresa zamorana para seguir siendo uno de los grandes del sector en España. También para culminar sus planes de futuro y expansión.