Guarido destinará la mitad del superávit a deuda y parte irá a generar un 'colchón' municipal

El alcalde de Zamora, Francisco Guarido.

El alcalde anuncia un superávit contable de 12,8 millones de euros en 2015, de los que 6,6 irán a reducir la deuda histórica a menos de la mitad; parte se destinará a inversiones y otra parte quedará como ahorro.

El alcalde de Zamora, Francisco Guarido ha presentado la liquidación del presupuesto de 2015, que arroja un superávit en términos de contabilidad de 12.885.430 euros, que se destinarán fundamentalmente a la amortización de deuda y a aumentar la inversión en proyectos sostenibles, una vez descontado el pago de las facturas a proveedores que no pudieron abonarse a finales de año por el cierre del ejercicio, y que ascienden a 1.451.367 euros.

 

Guarido ha asegurado que en la generación del superávit ha influido la "herencia" recibida de la anterior corporación por la subida de impuestos a los ciudadanos o la congelación de salarios a los funcionarios, pero también ha influido la bajada de los sueldos políticos, lo que permitido también la bajada de algunos tributos municipales, que ya se aplica este año y que continuará en años sucesivos.

 

Con este balance presupuestario es el primer año en el que la economía municipal puede considerarse realmente saneada, según el acalde, quien aseguro que también será el primer año en el que el superávit puede gastarse en beneficio de la ciudad ya que, aunque la liquidación del presupuesto del año anterior arrojaba también un superávit contable, este "era ficticio ya que las obligaciones que había que pagar suponían casi el mismo valor del superávit".

 

Guarido aseguró que con la gestión de este superávit la deuda municipal se reducirá a más de la mitad ya que, con una deuda bancaria actual de 13.379.062 euros, se destinarán a la amortización de deuda un total de 6.670.985 euros, que es la cantidad mínima legal que debe destinarse a amortización, a la que se suma la cantidad prevista en el actual presupuesto de 2016.

 

Descontada la amortización de deuda y el pago de facturas a proveedores, queda todavía una cuantía de 4,7 millones de euros de los cuales en torno a un millón se destinarán a la inversión en proyectos sostenibles, que son aquellos cuya vida útil sea superior a cinco años, excluido el mobiliario urbano, y que los ingresos que puedan producir o los ahorros de coste de mantenimiento sean superiores a los costes de funcionamiento de la inversión, excluida la amortización.

 

Además se pretende mantener una cuantía del superávit sin gastar porque, según el alcalde, hay que utilizar los fondos con un sentido de máxima prudencia y responsabilidad, y "nos parece imprescindible mantener un colchón económico, porque si lo gastamos todo en año próximo podríamos incurrir en déficit de nuevo".