Histórico y muy zamorano

El histórico palacio de la Diputación afronta una nueva etapa, como museo, tras una puesta al día que ha sacado a relucir un pasado en el que asoman los protagonistas con mayúsculas de la historia zamorana.

El 200 aniversario de la constitución de la Diputación de Zamora ha servido también para la vuelta a la actividad del antiguo palacio provincial, que permanecía cerrado desde el pasado 2011, cuando dejó de ser la sede de la institución, aunque en 1983 ya perdió protagonismo en favor del nuevo edificio. En este tiempo ha pasado una puesta a punto que se ha centrado en su salón de plenos, una estancia que encierra toda una lección de historia en sus muros.

 

El presidente del IEZ "Florián de Ocampo", Pedro Alvarez, fue el encargado de impartirla antes de la celebración del pleno extraordinario. Álvarez explicó brevemente la historia del edificio construido en 1882 bajo un proyecto avalado por Cesáreo Fernández Duro, cuyo salón de sesiones fue decorado por el artista Ramón Padró, con pinturas alusivas a la historia de la ciudad y provincia de Zamora, y la portada fue realizada por el artista zamorano, Eduardo Barrón.

 

El salón está protagonizado por una serie de pinturas en su techo y paredes en los que aparecen los personajes fundamentales de la historia de Zamora: Viriato, Alfonso IX, Doña Urraca, Arias Gonzalo, Fernando El Católico... En el centro, un retrato de Alfonso XXII que la corporación encargó a Ramón Padró por el buen trabajo realizado en el resto de pinturas.

 

A partir de ahora, el palacio será el nuevo museo de la ciudad y estará abierto a los ciudadanos para su visita. Una buena excusa para llevarse una completa lección de historia zamorana de sus muros.