Julián lleva más de 40 años cuidando de sus hijos con parálisis cerebral: "Lo que más me preocupa es su futuro"

Julián, el padre de José y Elisa (Foto: T. Navarro)

Julián tiene 73 años y tiene dos hijos con parálisis cerebral. Junto a su mujer, Tere, llevan ocupándose de ellos desde hace más de 40 años.

Julián lleva cuidando de sus hijos más de 40 años. A pesar de su sonrisa, la vida le ha 'pegado' duro. La juventud para él y su mujer, Tere, no fue como para el resto de padres que les rodeaban. De lejos se ve su sufrimiento, aunque nunca ha tirado la toalla, tiene 73 años. 

 

Lo que fue un embarazo totalmente normal acabó en un 'mar de problemas'. Primero llegó José Antonio, que hoy tiene 49 años, es su primogénito, "el niño nació totalmente normal, aunque mi mujer no paraba de decir que no lloraba, pero bueno, en aquellos tiempos solo había comadronas, más tarde, nos dijeron que la causa había sido la falta de oxígeno al cerebro... pero claro, entonces eso no era fácil de controlar". Con el tiempo vieron que las cosas no iban bien "José no terminaba de andar, vimos que algo pasaba", lamenta con la voz entrecortada. 

 

"Éramos padres primerizos, un día se lo dejamos a mi cuñada... nos dijo que vio como le había dado un pequeño mareo... fuimos a un neurólogo, le hizo un encefalograma, nos dijeron que se le iría quitando. Al poco tiempo le dio una crisis, pero nos aseguraron que no iría a más, estaba claro que el bebé tenía un importante retraso", lamenta.

 

Son del municipio salmantino de Vilvestre pero vivían en San Sebastián"les traíamos los veranos de vacaciones y su madre y yo nos íbamos a trabajar, cuando regresamos a buscarle se desencadenó otra crisis de la emoción que le dio al vernos. Más tarde, a los 22 años, le dio un estatus epiléptico que le dejó en silla de ruedas fue entonces cuando dejó de caminar y una de sus manos quedó paralizada".

 

 

Un sin fin de médicos y mucho dinero empleado para cumplir 49 años y todavía no tener un diagnóstico claro. "Hemos hecho todo lo que hemos podido. Con el tratamiento mejoraron las crisis de José... por lo que decidimos volver a ser padres de nuevo a pesar de todas las dificultades que habíamos vivido. Tere, mi mujer, no quería". 

 

Y así llegó Elsa, hoy tiene 42 años. Nació como una niña normal... pero de nuevo la vida golpeó sobre Julián. "Vimos que algo estaba pasando, hasta los trece meses no empezó a andar. Siguió bien hasta que un día mientras dormíamos escuché ruidos raros, pensé que le estaba dando otro ataque a mi hijo... pero no fue así, era Elsa con la boca llena de espuma, nos fuimos con ella al hospital Clínico y fue muy duro... al final nos acabaron diciendo que era lo mismo que lo de su hermano, nos disgustamos mucho", llora. 

 

Julián fue de los primeros socios numerarios de ASPACE Salamanca. Durante su vida en País Vasco, "los dos chicos fueron a Aspace allí, luego, al venirnos a Salamanca ya nos cambiamos a ASPACE- Salamanca, donde mis hijos acuden al Centro de Día y desde hace pocos meses a la Residencia". Ahora y con los años, "lo que más nos preocupa es qué va a pasar con ellos, en el futuro, solo espero que no me pase nada para poder seguir cuidando de ellos". 

 

Finalmente, esta familia expresa su satisfacción de haber encontrado en ASPACE-Salamanca un espacio donde dan respuesta a todas las necesidades de la vida de sus hijos e hijas, permitiéndoles además llevar adelante sus proyectos personales y familiares. Son conscientes que sin la asistencia a ASPACE, sería muy difícil su día a día