La asociación contra las macrogranjas de Tábara pide al ministerio que deje de dar licencias a estos proyectos

Protesta por los proyectos de macrogranjas porcinas en Pozuelo de Tábara y Faramontanos.

La asociación que se opone a las macrogranjas de Faramontanos y Pozuelo se reúne con el subdelegado y le pide que interceda ante el ministerio para frenar su proliferación en Zamora.

La Asociación Pueblos Unidos de la comarca de Tábara ha mantenido una reunión con el subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, para analizar los dos proyectos de granjas porcinas de producción industrial promovidos en Faramontanos de Tábara y Pozuelo de Tábara. Miembros del colectivo vecinal, que abarca a los municipios de Tábara, Faramontanos, Pozuelo, Moreruela y Santa Eulalia, le han trasladado la preocupación de los vecinos ante la creación de estas dos explotaciones porcinas, que albergarán 4.600 cerdos de cebo (con 11.000 cebones anuales), en el caso de Faramontanos, y 12.000 lechones (con 78.000 animales al año), en el caso de Pozuelo.

 

La reunión ha sido positiva, con disposición a atender las reivindicaciones planteadas y a futuras nuevas reuniones, según un comunicado de la asociación. El objetivo es dar voz a la problemática de la proliferación de explotaciones porcinas y que la preocupación de los ciudadanos llegue a las Administraciones.

 

Desde la Asociación Pueblos Unidos se ha pedido al subdelegado que el Gobierno central se posicione ante la proliferación de este tipo de granjas industriales, que pretenden invadir territorios como Zamora, una provincia lastrada por la despoblación y en la que iniciativas productivas como las macrogranjas no servirán precisamente para asentar población en el medio rural. Se ha recordado que la Asociación Pueblos Unidos es una más de los movimientos vecinales y plataformas que están surgiendo en la provincia, para rechazar unas instalaciones que, ante la falta de controles, son una amenaza de contaminación del aire, el agua y la tierra de nuestros pueblos.

 

Por ese motivo, la Asociación ha buscado la mediación del subdelegado del Gobierno ante la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) y el SEPRONA de la Guardia Civil, ante los cuales se han presentado alegaciones y denuncias por la afección que sobre aguas, acuíferos y medio natural tendrán los proyectos de Faramontanos y Pozuelo. Alegaciones y denuncias que todavía no han sido contestadas, y cuya resolución es clave a la hora de continuar con la tramitación administrativa de sendas explotaciones.

 

Hay que recordar que, según los propios proyectos de las promotoras de las granjas, la explotación de Faramontanos requerirá de 189 millones de litros de agua, mientras que la de Pozuelo necesitará 32 millones como mínimo. Mucha agua en una tierra de secano, en unos pueblos que han tenido históricamente problemas de abastecimiento. A todo ello se suma que, por ejemplo, la instalación de Faramontanos se proyecta sobre el acuífero que abastece al municipio de Santa Eulalia, en un terreno declarado como inundable, como demuestra el hecho de que la balsa para la recogida de purines construida está permanentemente llena de agua, procedente del subsuelo.

 

Por todo ello, la Asociación Pueblos Unidos de la comarca de Tábara ha pedido al subdelegado del Gobierno que le traslade a la ministra para la Transición Ecológica la necesidad urgente de establecer una moratoria en la concesión de licencias para la construcción de granjas porcinas de producción industrial, paralizando también los proyectos de Faramontanos y Pozuelo. Se trata de disponer de tiempo para hacer un estudio serio y completo sobre los efectos de las explotaciones intensivas y una planificación sostenible, con otro modelo productivo que tenga en cuenta el impacto ambiental de los proyectos.

 

Igualmente, se le ha solicitado que se intervenga ante las autoridades locales y provinciales y ante el Colegio de Secretarios para que los pueblos estén informados sobre las solicitudes que se reciben en los ayuntamientos, pues los proyectos de explotaciones porcinas aterrizan envueltos en un gran oscurantismo y los vecinos tienen derecho a decidir sobre el futuro de sus pueblos.

 

Estas peticiones se han plasmado también en un escrito, registrado en la Subdelegación del Gobierno junto a otras dos cartas, dirigidas a la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, a la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. La Asociación Pueblos Unidos ha solicitado, a través de ese escrito, una reunión con Virginia Barcones, mientras espera a que la Diputación de Zamora responda a una de las múltiples ocasiones en las que ha pedido también reunión con su presidenta, Mayte Martín Pozo.

 

 

Manifestación en Zamora

 

Por otra parte, la Asociación Pueblos Unidos de la comarca de Tábara está preparando una gran movilización en Zamora capital. En colaboración con el resto de plataformas y colectivos vecinales de la provincia, se trata de mostrar públicamente una vez más el rechazo de los pueblos zamoranos a un modelo de desarrollo ganadero que ni crea empleo, ni sirve para luchar contra la despoblación y, además, amenaza el futuro de nuestro medio rural y a los pequeños y medianos agricultores y ganaderos que lo sustentan.

 

La Asociación Pueblos Unidos de la comarca de Tábara seguirá luchando dentro de la ley para impedir la implantación de sendas explotaciones porcinas intensivas en Faramontanos y Pozuelo, tras el impulso recibido este verano, con cientos de personas apoyando sus reivindicaciones en las concentraciones organizadas. Desde su creación como asociación, el colectivo ha venido sumando progresivamente socios, superando en estos momentos los 250, y registrando incorporaciones casi diariamente.