La CHD mantiene las reservas mínimas y permite seguir regando del Esla y el Tera

Estado del embalse del Esla, en Ricobayo (Zamora). Foto: F. Oliva

La CHD ajusta los niveles mínimos de reserva en los principales embalses para asegurar los riegos del final de la campaña agrícola.

La Comisión de Desembalse del Duero ha reajustado los volúmenes mínimos de reserva de cuatro sistemas para completar la campaña de riego en los términos previstos. En concreto, las modificaciones, que afectan a los sistemas Esla- Valderaduey, Órbigo, Tera y Pisuerga-Bajo Duero, pretenden asegurar el final de la temporada de riego dentro de las cifras contempladas en la reunión del pasado mes de abril.

 

Las modificaciones aprobadas al respecto en ningún caso ponen en riesgo el abastecimiento humano y la circulación de caudal ecológico en los próximos meses. En concreto, en la Junta de Explotación del Esla-Valderaduey los volúmenes de reserva del final de campaña de riego fijados el pasado mes de abril fueron de 45 hectómetros cúbicos en el Embalse del Porma y 65 en el de Riaño, que se mantienen en el primero y se reducen a 50 en el segundo para poder culminar la campaña actual. En el Tera la reserva a 30 de septiembre se fija en 116,7 hectómetros cúbicos entre los tres embalses del sistema (Cernadilla, Valparaíso y Nuestra Señora de Agavanzal, todos ellos en Zamora).

 

La Comisión de Desembalse ha celebrado este viernes una sesión extraordinaria en la sede central de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), en Valladolid, en la que se han estudiado y debatido las peticiones efectuadas por las respectivas juntas de explotación con el acuerdo de modificar las reservas fijadas en los embalses de los sistemas Esla-Valderaduey, Órbigo, Tuerto y Pisuerga-Bajo Duero, con el fin de completar el final de la campaña de riego dentro de los términos previstos. En su última reunión del pasado mes de abril, la Comisión estableció unos volúmenes mínimos de reserva para mantener a final de campaña en los embalses, a partir de los cuales se definían las dotaciones disponibles para riego en este año de sequía, mucho menores que en uno normal, y se advertía de esta circunstancia a las comunidades de regantes a efectos de planificación.

 

Para fijar esos volúmenes disponibles para riego, los técnicos de la CHD tomaron como referencia series históricas anteriores y la pluviometría media de la primavera en la cuenca del Duero, pero al resultar esta estación extraordinariamente seca ha sido necesario realizar los ajustes aprobados en los cuatro sistemas citados, con el fin de que los regantes puedan rematar su campaña dentro de las dotaciones de agua asignadas en abril, han informado a Europa Press fuentes de la CHD.

 

Por lo que se refiere a la Junta de Explotación del Órbigo, las reservas aprobadas en la anterior Comisión se mantienen en este caso (15 hectómetros en Barrios de Luna), pero con un ajuste en el volumen destinado a riego durante los meses de julio y agosto a causa del adelanto de algunos cultivos, como habían solicitado los regantes. En El Tuerto el volumen de final de campaña establecido para el embalse de Villameca se reduce en 0,5 hectómetros cúbicos y pasa de 3 a 2,5.

 

En la Junta de Explotación del Pisuerga y Bajo Duero la Comisión de Desembalse determinó en abril que los tres embalses del sistema --Requejada, Cervera y Aguilar-- llegarían al 30 de septiembre con una reserva conjunta de 50 hectómetros cúbicos, aunque vista la evolución adversa de la meteorología se disminuye a 35.

 

 

SIN VARIACIONES

 

Las reservas aprobadas para los restantes sistemas de la cuenca del Duero por la anterior Comisión de Desembalse siguen vigentes y no experimentan variación alguna, por lo que quedan como estaban. En concreto, en el Alto Duero la reserva final es de 30 hectómetros cúbicos en el Embalse de la Cuerda del Pozo (Soria); en el Arlanza de 22 en los embalses de Arlanzón y Úzquiza al final de campaña y en Riaza un volumen final de 10 hectómetros en el embalse segoviano de Linares del Arroyo.

 

En el Tera la reserva a 30 de septiembre se fija en 116,7 hectómetros cúbicos entre los tres embalses del sistema (Cernadilla, Valparaíso y Nuestra Señora de Agavanzal, todos ellos en Zamora); en el Carrión entre los dos embalses (Compuerto y Camporredondo) permanece como volumen de reserva del final de campaña de riego el de 18 hectómetros; en el Tormes en 160 hectómetros en el embalse de Santa Teresa, el mismo que fue establecido el pasado año; en el Águeda, entre los embalses de Irueña y Águeda, se ha fijado en 46 hectómetros; y en el Adaja en abril se aprobó una cifra de 10 hectómetros en el Embalse de las Cogotas (Ávila).

 

Las modificaciones adoptadas por la Comisión de Desembalse son consecuencia de las reuniones mantenidas durante las últimas dos semanas por las juntas de explotación y las comisiones de seguimiento, donde están representados los regantes. A primeros de agosto está previsto mantener otro encuentro para analizar la evolución en las próximas semanas.

 

También se ha dado cuenta de los acuerdos de la Junta de Gobierno de la CHD celebrada el miércoles, donde se constituyó la Comisión Permanente para el Seguimiento de la Sequía en la Cuenca del Duero, tal y como establece el Real Decreto 684/2017 del pasado 30 de junio.