La controvertida candidatura del Partido Popular de Valladolid

Si nadie lo remedia, el Partido Popular de Valladolid tendrá este sábado candidata a la alcaldía de la ciudad. La dirección provincial ha elevado a la nacional su propuesta bien definida: la consejera Pilar del Olmo. En el camino se ha quedado la opción de José Antonio Martínez Bermejo, portavoz del PP, partido que intentará arrebatar la alcaldía al bloque de la izquierda liderado por el socialista Óscar Puente. El objetivo de ambas facciones, sumar 14 concejales que marcan el límite de la mayoría absoluta en un Pleno que, a partir de 2019, se reducirá de 29 a 27 concejales por la sangría de población que viene padeciendo Valladolid.

 

Hay opiniones para todos los gustos, aunque no parece que ninguna de las dos líneas tuvieran suficiente entidad como para pensar en un proyecto ganador. Si acaso, la opción de Martínez Bermejo habría tenido mucho más sentido municipal después de haber tenido que batallar cuatro años en un terreno de nadie, limitado por diferentes corsets políticos que han mermado la capacidad de oposición que verdaderamente debería haber tenido el partido más votado y con mayor número de concejales. Es más, Martínez Bermejo ha hecho méritos para ganarse una oportunidad, pero desde su propio partido no han alimentado su figura como una referencia de la que poder tirar a la hora de afrontar una cita electoral.

 

Existe en el PP de Valladolid un convencimiento total sobre que su candidatura debe estar liderada por una mujer. Por ello, estará liderada por la persona con las mejores capacidades para afrontar un reto de esta magnitud, sea hombre o mujer, pero ese es su pensamiento. Y también piensan que la opción de una consejera lleva añadida un plus de garantías por otros precedentes en la Comunidad. Pero Pilar del Olmo no es Antonio Silván, Fernández Mañueco o Rosa Valdeón, en su momento. Ni tampoco la consejería de Economía y Hacienda de la que es titular Pilar del Olmo es tan popular o visual como la de Fomento o Familia. Ni Pilar del Olmo tiene los antecedentes familiares o de partido de Fernández Mañueco en Salamanca. Pero está claro que es la principal y arriesgada apuesta del Partido Popular de Valladolid con más sombras que luces por todo lo que rodea a Pilar del Olmo y sus intenciones, no declaradas de manera oficial, solo de ser alcaldesa y buscar un colchón alternativo en caso de un revés en las urnas.

 

Todo esto ha trascendido hacia otras esferas de partido que miran con recelo los movimientos complacientes por quitarse una candidatura de encima. Es complicado saber si el revuelo interno puede tener consecuencias o los tiempos tan apresurados van a arrasar cualquier otra alternativa. Estamos ante una incógnita mayúscula porque cualquier movimiento va a seguir dejando abiertas las heridas del partido desde aquel intenso proceso de primarias hasta ahora.