La DGT desvela los 30 tramos de carreteras en Zamora donde pondrá radares móviles

Tráfico acaba de hacer público en qué tramos de las nacionales que pasan por Zamora se colocarán los radares que hasta ahora trabajaban ocultos. Están todos repartidos en carreteras secundarias y habrá más en la N-122, la N-525 y la N-620, las más peligrosas.

Los radares móviles van a pasar de escondidos a vigilar las carreteras más peligrosas de la red vidaria zamorana. Así se demuesta con la publicación por parte de la DGT de los 30 tramos en los que colocará los cinemómetros que van montados en coches, esos que hasta hace nada se escondían en cunetas o en autovías, y que ahora serán visibles e irán destinados íntegramente a las nacionales.

 

Este viernes la DGT ha dado a conocer por primera vez los tramos en los que sitúa los radares móviles de los que dispone, una medida con la que cumple su compromiso de no volver a esconder vehículos ni ocultar los lugares donde realiza controles de velocidad. En total, 30 tramos en las carreteras secundarias de la provincia de Zamora en los que Tráfico instalará los cinemómetros portátiles que, generalmente, lleva en coches y que le sirven para complementar el control que se hace con los radares fijos.

 

Los 30 tramos en los que la DGT informa va a colocar sus radares de control de velocidad están todos en carreteras secundarias. Se reparten entre una veintena de carreteras diferentes, entre ellas, las más peligrosas de la provincia: la N-122, la N-525 y la N-620, donde se declaran varios puntos de control donde a partir de ahora se verán los radares con frecuencia. Estas carreteras son las que, año tras año, destacan en informes como el de EuroRAP sobre siniestralidad ya que incluyen la mayoría de puntos negros.

 

Las nacionales y comarcales son el objetivo principal de Tráfico en esta materia ya que es donde se producen el 75% de los accidentes y las víctimas en carretera a pesar de que no concentran más que el 20% de la circulación. Los excesos de velocidad y el hecho de que son carreteras donde los vehículos comparten calzada, hay cruces a nivel, carecen de dispositivos que eviten la salida de vía... hacen que estas carreteras sean más peligrosas que las autovías, y la combinación con la velocidad excesiva se ha demostrado letal.

 

La DGT ha dado a conocer todos los tramos en los que se colocarán radares móviles para hacer controles en las carreteras de Castilla y León y Asturias. Estas dos comunidades son las primeras donde iniciará el cambio de criterio en la gestión de los radares, dispositivos de los que siempre se ha sospechado un uso recaudatorio a pesar de que han sido fundamentales para frenar las infracciones por velocidad. Ahora la DGT ha decidido cambiar su manera de gestionarlos: la idea es informar sobre dónde se colocan para reforzar su función disuasoria. Y también dedicarlos a las carreteras secundarias, donde el riesgo de la velocidad es mayor.

 

Esto supone un cambio importante en la manera de actuar de la DGT. Hasta hace unas semanas, los radares móviles solían estar ocultos de manera que no era posible percibir su presencia. Los únicos radares de los que se conocía la ubicación eran los fijos, sobre los que Tráfico ya da desde hace tiempo su posición, aunque muchas cabinas a veces están vacías por la rotación de aparatos para su mantenimiento o porque hay más que cinemómetros.