La DGT no aplica bien su reglamento y miles de multas de radar podrían ser ilegales

AEA denuncia que los radares de tramo están imponiendo "miles de sanciones ilegales" en las carreteras secundarias.

Miles de multas de los denominados radares de tramo podrían ser ilegales porque la DGT no ha leído bien su propio reglamento, y está aplicando unos márgenes y límites que no son correctos. Así lo ha denunciado Automovilistas Europeos Asociados (AEA). El motivo es, según la organización, que estos radares no tienen previsto en su programación que la velocidad máxima fijada en este tipo de vías (de 90 km/h) puede ser rebasada en 20 km/h por turismos y motocicletas cuando adelanten a otros vehículos que circulen a velocidad inferior a aquella. Así son y así funcionan los radares de tramo.

 

Tal y como señala Automovilistas Europeos Asociados (AEA) en un comunicado, determinados radares de tramo de la Dirección General de Tráfico (DGT) ubicados en las carreteras convencionales están imponiendo miles de multas ilegales al no haber previsto en su programación que la velocidad máxima permitida en este tipo de vías -90 km/h- puede ser rebasada en 20 km/h por turismos y motocicletas cuando se dispongan a adelantar a otros vehículos que circulen a una velocidad inferior a la máxima permitida.

 

La organización de defensa de los automovilistas asegura que ha podido comprobar que este hecho se está produciendo en los distintos radares de tramo ubicados en carreteras convencionales de distintas provincias españolas, cuya velocidad está limitada a 90 km/h desde el pasado mes de enero. Por ejemplo, menciona el radar de tramo ubicado en el kilómetro 479,9 (sentido creciente) de la N-122, en Zamora, que desde enero está formulando denuncias a cualquier conductor que supere en el tramo controlado de 5,259 kilómetros los 90 km/h de velocidad media, sin tener en cuenta que se ha podido realizar algún adelantamiento, circunstancia ésta que permitiría alcanzar una velocidad de hasta 109 km/h sin cometer infracción alguna.

 

Asimismo, esta situación se produce en los radares de tramo situados en los kilómetros 132 (sentido decreciente) y 137,5 (creciente) de la N-630, en León; en los kilómetros 259,1 (decreciente) y 264,1 (creciente) de la N-320, en Guadalajara, o el ubicado en el kilómetro 486,5 (decreciente) de la N-430, en Albacete.

 

Fuentes de la DGT señalan que no tienen constancia de que se esté produciendo esta situación aunque, de todos modos, lo estudiarán en los próximos días. Según la DGT, existen en España 84 radares que controlan la velocidad media a la que circulan los vehículos en determinados tramos de carretera. El más activo de todos ellos durante el primer semestre de 2019, según datos de AEA, fue el situado en el kilómetro 49,2 de la AP-6, en Madrid, que denunció a 28.551 conductores, con un incremento de multas del 526% respecto a las impuestas en el mismo periodo del año anterior.