La Fundación Rei Afonso Henriques necesita 270.000 euros de las instituciones para sobrevivir

Sede de la Fundación Rei Afonso Henriques.

La FRAH pone en marcha un plan de viabiliad que obligará a pasar a media jornada a sus siete trabajadores. Necesita que entre Junta, Ayuntamiento y Diputación aporten 270.000 euros y solo la institución provincial y Caja Rural se han comprometido.

La Fundación Rei Afonso Henriques vuelve a ver comprometida su continuidad. Los problemas económicos, una constante en la vida de la fundación hispanolusa en los últimos ejercicios, han vuelto a ser los protagonistas del patronato de la fundación, reunido este viernes y en el que se ha puesto sobre la mesa una situación económica delicada que arrastra desde que, hace ya unos años, empezaran a debilitarse las aportaciones económicas institucionales a lo que era un proyecto que, en tiempos, gozó de enorme apoyo económico y político.

 

Ahora su situación es otra. En el patronato de esta mañana se ha puesto de manifiesto que la FRAH necesitaría que entre Junta de Castilla y León, Diputación y Ayuntamiento tendrían que aportar 270.000 euros para cubrir buena parte del presupuesto, ya que la fundación no consigue generar recursos suficientes. El problema es que actualmente la Junta no aporta un euro, que el Ayuntamiento dejó su apoyo en 30.000 euros para este año y que la Diputación sí se ha volcado con 100.000 euros. Para 2016, solo la Diputación de Zamora ha confirmado su aportación, está por ver lo que hace el Ayuntamiento y no parece previsible que la Junta se mueva de su actual posición: hace varios años que no hace aportación económica. A todo ello hay que sumar la aportación de otro patronto, Caja Rural de Zamora, que sigue fiel a la FRAH, pero la suma está lejos de lo que hace falta para funcionar.

 

Este problema ya se puso de manifiesto el año pasado, cuando se convocó un patronato de urgencia para abordar los problemas económicos. En aquella ocasión ya se puso de manifiesto que la FRAH no era capaz de conseguir recursos por sí misma y que había que hacer algo si no se quería empujar a la fundación a su desaparición. La Junta insistió en que no haría aportación económica una vez finalizado el plan Zamora Románica que ejecutó la FRAH, y se habló de que se presentara a proyectos europeos para conseguir fondos, pero no se ha materializado nada.

 

La situación ahora es la misma, pero con el problema de que ha pasado un año más y nada se ha resuelto. Por eso hay que aplicar un plan de solvencia para impedir que vaya a peor. De entrada, se ha hablado de que los siete empleados de la fundación empiecen a trabajar a media jornada para reducir el coste de salarios.

 

La dimensión y coste de la estructura fija es una de las pegas que puso la Junta hace año y medio cuando el delegado de la Junta en Zamora, Alberto Castro, asaeguró que la Junta ha financiado todo el proyecto Zamora Románica y que es el patrono que más dinero ha puesto para el funcionamiento de la fundación. Castro achacó los problemas económicos de la FRAH a los déficits generados en sus cuentas por un exceso de gasto en sus estructuras, a lo que desde la fundación respondieron que el problema es que no habían llegado las aportaciones institucionales comprometidas, entre otras, por la Junta.