La gestión del matadero, adjudicada a la misma empresa que lo gestiona actualmente

Se ha comprometido a mantener la actividad y a asumir todos los empleos. Se lo adjudica por unos 900.000 euros tras un largo proceso para preparar el pliego de condiciones y la licitación.

La empresa cárnica Ledesma, actual concesionaria de la gestión del matadero municipal será también la adjudicataria de las instalaciones en el proceso de enajenación del Matadero Municipal que lleva a cabo el Ayuntamiento, según ha informado el portavoz municipal, Francisco Javier González, tras la sesión de la Junta de Gobierno Local y después de la reunión este lunes de la Mesa de Contratación en la que se conoció la que al final ha sido la única oferta presentada.

 

El importe de la adjudicación es de 744.405,24 euros más IVA, lo que asciende en total a 900.730,34 euros. Para el también concejal de Comercio, más importante que la cuantía de la enajenación, que se destinará íntegramente a nuevas inversiones para la ciudad, es la garantía de continuar con la actividad del matadero en la ciudad, al servicio de los industriales zamoranos y con el mantenimiento íntegro de los puestos de trabajo

 

De este modo se cierra un frente que el Ayuntamiento de Zamora tenía abierto desde principios del año 2014 cuando un cambio en la normativa obligó a los ayuntamientos a salir de la gestión de este tipo de instalaciones. Entonces se inició un proceso para sacar a licitación el matadero cárnico, con varias idas y venidas en torno al precio. Las tasaciones propuestas por técnicos e informes independientes oscilaban entre los 2,7 millones y los 600.000 euros, aunque el equipo de Gobierno acabó fijándolo en torno al millón de euros. Y además los empresarios zamoranos pedían facilidades para que la gestión se quedara en Zamora.

 

Finalmente, el pasado octubre se aprobó el pliego de condiciones con un precio de partida de 875.000 euros. La adjudicataria es la misma que hasta ahora ha estado gestionando la instalación, con lo que se consigue la continuidad que perseguía el empresariado local, que llegó a pedir un precio más ajustado para intentar competir.