La importancia de los primeros cuidados hospitalarios en los recién nacidos

Bebé (Foto: E. P.)

Los primeros cuidados del neonato son tan importantes porque desde el momento del alumbramiento se inicia el neurodesarrollo del bebé, su adaptación extrauterina, su vida fuera del útero materno.

Los recién nacidos sanos, aunque no presenten ningún problema, requieren de una serie de cuidados y de procedimientos más o menos rutinarios, y de una valoración cuidadosa de su estado general y de la correcta instauración de la alimentación.

 

Así lo señala la Sociedad Española de Neonatología, que recuerda que un recién nacido puede considerarse aparentemente sano cuando es a término ( a partir de las 37 semanas de gestación), y de acuerdo a su historia (familiar, materna, gestacional y perinatal), a su examen físico y a si su adaptación así lo garantizan.

 

En una entrevista con Infosalus, Óscar García, jefe de servicio de Neonatología del Hospital Clinic de Barcelona, destaca que los primeros cuidados del neonato son tan importantes porque desde el momento del alumbramiento se inicia el neurodesarrollo del bebé, su adaptación extrauterina, su vida fuera del útero materno.

 

"Por eso desde el primer momento es muy importante el contacto piel con piel, el que estén abrazados, cuidados, atendidos. Por eso se habla de cuidados centrados en el desarrollo, es muy importante en los recién nacidos normales y en los prematuros", subraya el especialista.

 

Igualmente, ve conveniente la lactancia materna preferentemente, respetar sus horarios y sus tiempos, ser muy cuidadosos, y evitar visitas innecesarias. "Necesitan estar tranquilos y que la alimentación sea toda la que necesitan", apostilla García.

 

VALORACIÓN Y CUIDADOS EN EL HOSPITAL

La Sociedad Española de Neonatología establece que inicialmente, entre otras cosas, se debe verificar en el centro hospitalario la identificación de la madre y la del hijo, la conformación acerca del estado de salud de ambos, así como de la evolución del embarazo y del parto, además de comprobar la información acerca del estado y la adaptación del recién nacido a la vida extrauterina. Tras ésta, el recién nacido permanecerá con su madre, salvo que la situación clínica de alguno de los dos no lo permita", señala.

 

A su vez, indica que los recién nacidos deben ser pesados, tallados y medido su perímetro craneal. Se debe valorar inicialmente la frecuencia respiratoria (40-60 resp/min), la frecuencia cardiaca (120-160 latidos/min), y la temperatura (en torno a 37 ºC).

 

Si no es posible inicialmente, en las primeras 24 horas, ya estabilizado tras el periodo de adaptación neonatal, se debe llevar a cabo por el pediatra-neonatólogo una exploración completa del recién nacido, que es probablemente la valoración sistemática que más anomalías revela, dejando constancia escrita de la misma, de las horas de vida a las que se hace, de la ausencia de aspectos patológicos y de la aparente normalidad ('Certifi- cado neonatal').

 

DÓNDE DEBEN DORMIR Y QUÉ LLEVAR

Por otro lado, resalta que el recién nacido se colocará en una cuna de colchón firme, sin almohada y en decúbito supino o lateral. "Nunca en prono, y salvo que haya una causa médica que lo justifique (malformaciones craneofaciales, reflujo gastroesofágico patológico, entre otras patologías). Asimismo debe permanecer en la habitación con su madre el periodo de tiempo adecuado a su estado de salud y la capacidad de sus padres de cuidarlo".

 

Asimismo, indica que el baño debe ser diario, con agua templada, preferiblemente por la madre, asistida si es preciso por personal apropiado. El cordón umbilical se lava junto con el resto, secándolo bien posteriormente. "Esto se repite cada vez que se cambie el pañal si se ha ensuciado. El cordón se caerá entre los 5 y 15 días de vida y es conveniente seguir limpiando de la misma forma la herida hasta que esté bien seca", precisa.

 

Eso sí, advierte de que no se debe bañar a los recién nacidos hasta que hayan alcanzado la estabilidad térmica. "Los médicos y las enfermeras de cada hospital establecerán el momento del primer baño, manera y sistemas de limpieza de la piel y el papel de los padres y del personal para hacerlo. El baño corporal total no suele ser necesario en el recién nacido. Sin embargo, es conveniente una limpieza extensa para retirar los restos de sangre y secreciones en los recién nacidos".

 

Igualmente, precisa que el lavado de zonas concretas minimiza la exposición al agua y disminuye la pérdida de calor. Durante la estancia en la maternidad, la región perineal y las nalgas pueden ser lavadas con una esponjita fina y agua sola, o con un jabón suave cuando se cambie el pañal.

 

Como vestido, señala que los neonatos sólo requieren generalmente de una camiseta de algodón o de un pijamita sin botones, y de un pañal. "Las ropas de cuna (sábanas, cobertores, mantas, al- mohadas, entre otras) deben ser suaves y sin aprestos ni costuras. En unidades sin refrigeración durante las épocas calurosas, bastará con el pañal", agrega.

 

A su vez, plantea que la alimentación del recién nacido constituye una de las actividades que más ocupa durante este periodo, y en caso de no haber contraindicación, la forma preferible es la alimentación al pecho.

 

"Las visitas de individuos sanos no deben estar restringidas, tampoco de hermanos del recién nacido. Es conveniente acordar con la madre que el número de personas no le interfieran en un adecuado descanso y cuidado del bebé", advierte.

 

EL ALTA HOSPITALARIA

Finalmente, destaca que la estancia en el hospital debe ser lo suficientemente larga como para permitir la identificación de problemas y para asegurar que la madre esta suficientemente recuperada y preparada para atenderse a ella misma y atender a su hijo en casa.

 

"Las altas antes de las 48 horas de vida estarían limitadas a neonatos de una gestación única de 38 a 42 semanas, apropiados para la edad de gestación y que reúnen los criterios citados anteriormente. Pero se recomienda que los recién nacidos de partos vaginales permanezcan hospitalizados al menos 48 horas y 96 horas para las cesáreas. Cuando el alta sea precoz (inferior a las 48 horas), el recién nacido será reevaluado extrahospitalariamente antes de transcurridas 48 horas de vida, especialmente en relación con la ictericia, cardiopatías, caderas, alimentación, cribados y peso", sentencia.