La lluvia agua el botellón del Jueves Santo

Menor asistencia y poca basura en los entornos de San Martín, aunque ha habido que emplearse en soportales.

El polémico botellón del Jueves Santo ha quedado reducido este año a la mínima expresión por 'culpa' de la lluvia que, desde las diez de la noche, cayó sobre Zamora. Lo que fue una mala noticia para el Yacente y el canto del Miserere, fue positivo para aguar esta concentración de jóvenes que se reúnen en el entorno del parque de San Martín para beber, y ensuciar, una costumbre que cada vez tiene más detractores. Al final, y según fuentes municipales, se congregaron unas 3.000 personas.

 

En los últimos años el botellón del Jueves Santo se había colado entre los actos más renombrados de estos días en Zamora, y no precisamente para bien. Cofradías, autoridades, comerciantes y vecinos han visto como se ligaba la celebración de la Pasión a lo que es una simple reunión para beber en la calle. En otras ocasiones el número de asistentes ha sido mayor.

 

Aunque la previsión meteorológica lo anunciaba, a última hora de la noche era fácil ver grupos de jóvenes dirigiéndose hacia el centro histórico con bolsas llenas de alcohol de alta graduación. La marcha hacia San Martín se producía ya bajo la lluvia. El parque estaba vallado, como en los últimos años, para evitar su deterioro y, con la que estaba cayendo, el césped tampoco era una opción. Muchos se han refugiado este año en soportales y accesos de garajes, que han amanecido llenos de basura. Los servicios municipales recogieron más de 1.500 kilos.

 

Afortunadamente, hacia las 10.30 de la mañana ya casi no había ni rastro del botellón que este año ha sido de dimensiones menores. Los operarios municipales habían recogido basura y envases del parque (en menor cantidad que el año pasado) donde a esa hora sólo quedaba un rastro del botellón: los cercos de cubitos de hielo diseminados por el verde. Todavía quedaba algo de trabajo para despejar repisas de escaparates y soportales, que han sido los mayores damnificados este año por el mal tiempo.