La madre de Sandra Palo cree que "si los políticos no hacen nada, debería ser el pueblo el que saliera a la calle"

La madre de la joven asesinada hace quince años por tres menores y un adulto ha acudido a la concentración de Zamora, donde ha llamado "alimañas y demonios" a los autores.

La madre de Sandra Palo, Mari Mar Domínguez, la joven asesinada por tres menores y un adulto hace quince años también se ha sumado a esta concentración en apoyo de la reforma de la ley del menor. El crimen de la joven getafense conmocionó a la sociedad al conocerse que la chica de 22 años fue violada y asesinada, entre otros, por Rafael García Fernández alias 'El Rafita', menor entonces, y ahora un delincuente habitual.

 

"Debería haberse modificado hace años y si los políticos no hacen nada, debería ser el pueblo el que saliera a la calle, que coja el relevo de los mandatarios y que la sociedad reclame este cambio". A los menores asesinos los ha calificado de "alimañas y demonios" y ha asegurado que se seguirá luchando "porque esto es un suma y sigue".


El asesinato de Sandra Palo cumplirá en mayo su decimoquinto aniversario. La joven de la localidad madrileña de Getafe desapareció en la madrugada del 17 de mayo de 2003 cuando regresaba de tomar algo con unos compañeros de un taller ocupacional al que solía acudir. Desde entonces, María del Mar Bermúdez emprendió una lucha por lograr la modificación penal de la Ley que regula la responsabilidad penal de los menores. Su batalla la llevó hasta Estrasburgo junto a su marido para solicitar el endurecimiento de las penas a los menores a nivel europeo.

 

En 2008, solicitó ante el Parlamento europeo que los menores que hubieran cometido delitos muy graves pasaran a la cárcel al cumplir los 18 años, una cuestión que entonces fue admitida a trámite por el Parlamento Europeo, aunque finalmente no llegó a buen término.


Además, han organizado numerosas manifestaciones para reclamar estas medidas y puesto en marcha recogida de firmas para instar estos cambios legislativos. De hecho, llegaron a entregar en 2005 más de un millón de firmas ante el Congreso.