La nueva ley educativa que se aprueba por segunda vez: estos son los cambios

La nueva ley fue aprobada hace más de un año, pero el adelanto electoral truncó su aplicación. Estas son sus principales novedades.

El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar este próximo martes el proyecto de Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Educación (LOMLOE). Esta reforma, elaborada por el Ministerio de Isabel Celaá, ya fue aprobada hace un año, el 15 de febrero de 2019, el mismo día que se produjo el adelanto electoral, lo que truncó su tramitación parlamentaria.

 

La reforma educativa que el Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos aprobará este próximo martes elimina los dos artículos de la LOMCE que convertían la asignatura de Religión en una "materia específica" de los dos cursos de Bachillerato, y suprime también el artículo que permitía que Religión computara para la nota media del alumno.

 

También incorpora la asignatura Educación en Valores Cívicos y Éticos en 5º o 6º de Primaria, así como en 1º, 2º o 3º de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), y en el primer borrador se contempla la posibilidad de que las comunidades autónomas decidan el uso del castellano y otras lenguas cooficiales como "lengua vehicular".

 

"A tal fin las administraciones educativas fijarán la proporción del uso de la lengua castellana y la lengua cooficial como lengua vehicular, así como las materias que deban ser impartidas en cada una de ellas, pudiendo hacerlo de forma heterogénea en su territorio, atendiendo a las circunstancias concurrentes", se leía en el documento.

 

La 'Ley Celaá' recoge además la posibilidad de titular Bachillerato con una asignatura suspensa. En alguna ocasión, Celaá ha dicho que considera la medida "un gran favor" a los alumnos, que se inspira en la aprobación por "compensación" que ya existe en la universidad.

 

La reforma también elimina la "demanda social" como criterio para la planificación escolar, desapareciendo así este "eufemismo", en palabras de Celaá, introducido por el Partido Popular para "propiciar que la escuela pública pueda considerarse subsidiaria de la concertada", según la ministra.