La Policía encuentra en un conocido polígono 3.000 disfraces falsos de Star Wars y Capitán América

Algunas de las caretas y disfraces falsos intervenidos por la Policía Nacional. Foto: EP

Intervenidos más de 3.000 máscaras y artículos de disfraces falsos de personajes de Star Wars o Marvel. La Policía Nacional ha detenido a tres personas que comercializaban réplicas casi exactas.

La Policía Nacional ha detenido a tres personas de nacionalidad china como presuntos autores de un delito contra la propiedad industrial y ha intervenido 3.300 máscaras y artículos de disfraces falsificados de personajes de películas como Star Wars o del universo del cómic Marvel. Las caretas, disfraces y complementos requisados durante el dispositivo se encontraban en varios locales del polígono de Cobo Calleja, en la localidad de Fuenlabrada.

 

La investigación comenzó a mediados del mes de octubre a raíz de la denuncia presentada por parte del representante de una conocida compañía que comunicaba la venta ilegal de artículos que vulneraban los derechos de propiedad industrial de la marca. La venta de estas imitaciones provocaba en las marcas un importante perjuicio económico así como un "gran desprestigio", ha explicado la Jefatura Superior de Policía en un comunicado.

 

Los agentes establecieron un dispositivo policial para detectar la comercialización de estos artículos falsificados, localizando cuatro establecimientos en los que se almacenaban efectos falsificados. Una vez identificados los responsables de las ventas fraudulentas, los agentes realizaron una inspección en los mismos, encontrando más de 3.300 artículos de disfraz falsificados que vulneraban los derechos de propiedad industrial de importantes firmas y marcas infantiles.

 

En dichos establecimientos se encontraban máscaras y elementos de disfraz que reproducían personajes de películas, registrados por las entidades gestoras de sus derechos de creación y reproducción, y que no habían prestado consentimiento para su reproducción.

 

Además no reunían los estándares de calidad que la marca exige en sus propios productos, provocando perdidas que superan los 50.000 euros. La operación culminó con la detención de tres personas de nacionalidad china a los que se le imputan delitos contra la propiedad industrial. Uno de los arrestados ya había sido detenido en anteriores ocasiones por idénticos hechos.