La provincia arranca su lucha anual contra la lacra de los incendios forestales

Este 1 de julio empieza la temporada de alto riesgo con la provincia 'en rojo' en todos los mapas de peligrosidad pese a las lluvias de junio. 2014 fue un año positivo: pocos incendios y ninguno grave gracias a la ausencia de fuegos en Sanabria.

Zamora empieza hoy la temporada de alto riesgo de uno de sus mayores enemigos, el fuego. Los incendios forestales convierten en protagonista casi cada verano a la provincia con algunos de los siniestros más desgraciados y aunque el punto de partida este 2015 son los buenos datos del año pasado se siguen dando las condiciones para que las tierras zamoranas estén entre las más propensas a los fuegos estivales.

 

Aunque las lluvias de junio, tan malas para el campo, han sido propicias para rebajar la peligrosidad, no es suficiente para impedir que se produzcan fuegos: el último fue hace solo unos días en Pedralba de la Pradería. Por su propensión, Zamora arranca 'en rojo' en muchos de los mapas de riesgo. Según el European Forest Fire Information System, que monitoriza la situación de todo el continente, la provincia es uno de los territorios en riesgo extremo para este día 1 de julio.

 

Así lo confirma el hecho de que este día, primero de la temporada de alto riesgo, llega con una alerta por la ola de calor y las tormentas. Se decretó hace unos días y comprende numerosas restricciones: están prohibidas las barbacoas, el uso de maquinaria cerca del bosque y el uso de ahumadores apícolas. Y también se ha advertido a los agricultores para que tengan especial precaución ahora que están trabajando en la recogida del cereal porque el calor de la maquinaria también puede provocar fuegos. Las normas son de especial aplicación en Zamora, que comprende muchas de las comarcas de más riesgo.

 

La más conflictiva ha sido siempre Sanabria. Escenario de innumerables fuegos, concentra prácticamente todos los de grandes dimensiones y es uno de los quebraderos de cabeza para las autoridades. Al menos, así ha sido hasta el año pasado, cuando faltó a su cita con el fuego: no registró ningún incendio importante, algo vital que que Zamora terminara la campaña con uno de los registros más bajos de la historia. Fueron poco más de 200 incendios, 122 conatos y 84 de más de una hectárea. Las cifras son elocuentes: 879,76 hectáreas quemadas hasta el 30 de septiembre por las 5.360 de 2013. 

 

La diferencia radica en los grandes incendios, numerosos por desgracia siempre en Zamora y que el año pasado se cebaron especialmente con la provincia. Solo los fuegos de agosto en Villardiegua y Villadepera (2.474 hectáreas) y los de Alcañices y Hermisende sumaron casi 5.000 hectáreas. En los últimos años localidades como Trabazos, Galende, Hermisende, Pedralba de la Pradería, Pías, Porto, Lubián, la propia Puebla de Sanabria... han acumulado gran número de incendios y muchos de ellos de grandes dimensiones. Según los datos de un informe con cifras del Ministerio, el espacio natural del Parque de Sanabria ha registrado 175 incendios que han quemado 15.000 hectáreas. Hermisende o Pedralba fueron escenario de incendios de más de 2.000 hectáreas cada uno.

 

Muchas de estas localidades están señaladas como reincidentes en materia de incendios forestales y han llevado a la Junta a tomar medidas como la instalación de cámaras de control. Instaladas en 2012, desde entonces los fuegos en las zonas donde están operando se han idod reduciendo y el año pasado redujeron el protagonismo de la comarca.