La rehabilitación le vale al Alcázar de Toro su salida de la lista de patrimonio en peligro

La Asociación Hispania Nostra saca al Alcázar de Toro de la Lista Roja del Patrimonio en peligro, en la que ingresó en 2014 por su profundo deterioro.

La Asociación Hispania Nostra ha decidido retirar de su Lista Roja del Patrimonio en peligro (www.listarojapatrimonio.org) al Alcázar de Toro (Zamora), tras las obras de conservación y consolidación promovidas por el Ayuntamiento de la localidad. Hispania Nostra considera que se ha llevado a cabo un loable esfuerzo y felicita sinceramente al consistorio. Gracias a esta actuación, el alcázar ha pasado de acumular escombros y basura a ser emblema y nueva oficina de turismo de cara a la exposición de Las Edades del Hombre.

 

La asociación recuerda, no obstante, que no está aún finalizada la rehabilitación integral de este valioso monumento. En abril terminaron las obras de intervención parcial en el interior del monumento con el acondicionamiento de un centro de interpretación de la ciudad, una sala doble para albergar exposiciones, una estancia que será cedida a la Fundación Las Edades del Hombre y una nueva oficina municipal de Turismo.

 

El monumento, que fue incluido en la Lista Roja en septiembre de 2014, fue construido por Alfonso IX entre 1188 y 1195. La forma actual fue configurada a partir de 1283, fecha en la cual Sancho IV donó Toro y su alfoz a su esposa María de Molina. En el alcázar fue coronado rey de León Fernando III el Santo. Allí fue encerrada doña Constanza, prometida del rey Alfonso XI, cuando éste se desposó con María de Portugal. Allí fue asesinado por orden del citado rey, Juan de Haro, el Tuerto, Señor de Vizcaya. Allí murió el niño Sancho de Castilla, hijo natural de Pedro I el Cruel, encarcelado por Enrique II.

 

En el siglo XV también sirvió de prisión a parte del séquito de los Delfines de Francia. En ese mismo siglo, el Alcázar de Toro fue el último baluarte de Juana la Beltraneja en esas tierras. Estaba gobernado por doña María Sarmiento que resistió heroicamente a la artillería de los Reyes Católicos, al mando del conde de Benavente y del duque de Alba, hasta que se vio obligada a una capitulación honrosa. En el siglo XIX fue matadero y cárcel. A finales del año 2012 una parte del muro del perímetro exterior se derrumbó por su mal estado de conservación.

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