La RIET demanda avances en las conexiones por autovía entre Zamora y Portugal

Reunión de la RIET para elaborar la exigencias de cara a la cumbre hispanolusa.

La entidad que agrupa a las asociaciones transfronterizas presenta 35 medidas fundamentales para los territorios de frontera y exige que se evalúen en la próxima cumbre hispanolusa. Destaca la conexión A6/E82 entre Quintanilla y Zamora, una infraestructura largamente demandada.

La Red Ibérica de Entidades Transfronterizas (RIET), una entidad que representa a 33 asociaciones de la frontera hispanolusa, entre ellas varias de Salamanca, ha elaborado 35 medias, que propone para su inclusión en la agenda de la próxima Cumbre Ibérica, cruciales para la recuperación económica y social de la frontera. Entre las solicitudes que plantea desde hace años está el avance en la conexión A6/E82 entre Quintanilla y Zamora.

 

Esta autovía está entre las infraestructuras más demandadas durante años por todas las instituciones zamoranas. De hecho, y con el AVE y la finalización de la A-66 convertidos en realidad, esta debe ser la próxima gran aspiración: convertir en autovía A-11 la actual N-122. La conexión, de la que hace una década que se habla, consta de cuatro tramos de la A-11 entre Zamora y la frontera con Portugal (Zamora Norte- Ricobayo, Fonfría, Alcañices y San Martín del Pedroso), 71,8 kilómetros cuya redacción de proyecto fue adjudicada en marzo, julio y octubre de 2009, con un plazo de ejecución de 18 meses y de los que nunca más se supo. Su momento puede llegar a partir de 2016 porque la programación de los persupuestos indica un aumento de inversiones para que el desarrollo de la A-11, que empieza este año en varias provincias de Castilla y León, llegue también a Zamora.

 

Esta conexión es fundamental para la mejora de las comunicaciones entre la provincia y el Norte de Portugal, especialmente hacia Oporto. Hay que tener en cuenta que el Gobierno portugués ya trabaja en la conversión total en autovía de su parte de esta conexión.

 

La RIET lleva años agrupando los intereses de las entidades transfronterizas y dentro de este papel ha participado activamente en la elaboración de la agenda de temas que se lleva a la cumbre hispanolusa de cada año. En esta ocasión, ha presentado 35 medidas que está agrupadas en cinco ejes: movilidad, infraestructuras, desarrollo económico, vertebración social y medioambiente, algunas demandas comunes a toda la frontera y otras necesidades específicas de cada territorio. Algunas de ellas llevan años sobre la mesa y se han sacado adelante gracias a la intermediación de RIET: es el caso del primer intento por eliminar el roaming telefónico en frontera, por establecer un acceso fácil a los peajes de las autovías o el tren Vigo-Oporto.

 

En su reunión en Cáceres los miembrosd e la RIET han puesto de manifiesto que, en el ámbito de la competitividad económica, es determinante que los gobiernos de España y Portugal modifiquen la posición que mantuvieron en la última reunión del COREPER (Consejo de Representantes ante la Comisión Europea) con respecto a la desaparición del roaming telefónico, en la que defendieron una posición más próxima a las grandes operadoras telefónicas, que a los intereses de los ciudadanos representados en el acuerdo del Parlamento Europeo y de la Comisión Europea, que acordaron acabar con el roaming en diciembre de 2015.

 

Desde la RIET se recuerda a los gobiernos su obligación de representar los intereses ciudadanos y de la frontera, y no a las posiciones de las grandes operadoras telefónicas al tiempo que se reitera la petición irreversible de la desaparición del roaming en Europa en la fecha acordada en línea con las propuestas aprobadas, tanto por la Comisión Europea, como por el Parlamento Europeo.

 

Otra de las demandas más urgentes es la creación de una unidad de Coordinación de Emergencias que pueda dar respuesta rápida y eficaz en caso de incendios, accidentes o catástrofes, a ambos lados de la frontera. También es urgente la elaboración de un Convenio Marco de Transportes, que posibilite el transporte interurbano entre las ciudades fronterizas, elemento indispensable, no solo para la movilidad laboral, sino para compartir espacios comunes educativos, de servicios sociosanitarios y la utilización conjunta de recursos municipales.

 

En este ámbito es fundamental la desaparición de las trabas al trasporte de mercancías y la creación de áreas libres de peaje para los movimientos pendulares que complementa la interoperabilidad de los sistemas de pago de los peajes en Portugal que la RIET propuso hace dos años y que constituyó la solución al problema en las antiguas SCUT.

 

Otro de estos elementos para la competitividad económica es el establecimiento de una plataforma conjunta de los Correos Ibéricos, que minore los costes logísticos de distribución, tanto postal, como por mensajerías con la repercusión que conlleva en la competitividad de las empresas ubicadas en la frontera.