La Usal celebra el lado zamorano de sus 800 años con el recuerdo a Claudio Moyano y Claudio Rodríguez

Cortejo de doctores en el Campus Viriato de Zamora.

El rector de la Usal, Ricardo Rivero, asegura que "sin Zamora la historia de la más antigua de las universidades espanolas no hubiera sido lo mismo".

La Universidad de Salamanca ha celebrado este jueves la Jornada del VIII Centenario de la Universidad de Salamanca en la capital zamorana. El evento, dividido en dos actos, se ha iniciado en el Teatro Ramos Carrión, donde ha tenido lugar el Foro VIII Centenario.

 

Durante el discurso de apertura, el rector Ricardo Rivero ha hecho un repaso histórico transitando por nombres y hechos relevantes y destacando la importancia que para la más antigua de las universidades espanolas representa Zamora, cuna de personalidades ilustres que pasaron por las aulas de la Universidad de Salamanca y formadora de grandes profesionales de la Salud, la Ingeniería, las Relaciones Laboralesy la Educación, un ambito, destacó Rivero, del que es referencia Claudio Moyano como impulsor de algunos de los mayores avances educativos de la historia de España.

 

Otro Claudio de cuna zamorana, Rodríguez, el poeta, mereció también el recuerdo del rector de la Universidad de Salamanca, "que es alma mater pero sin Zamora la historia de la más antigua de las universidades espanolas no hubiera sido lo mismo", destacó en el final de su intervención y antes de dar paso a la mesa redonda titulada ‘La Universidad de Salamanca como impulsora del talento’. Araceli de las Heras, directora de la ONCE en Palencia; Victoria Mateos, hematóloga del Hospital Universitario de Salamanca, y Rocío Taboada, egresada de la Escuela Universitaria de Enfermería de Zamora y actual doctoranda en la Universidad de Salamanca, reflexionaron acerca del poso de excelencia que el Estudio salmantino ha supuesto en sus respectivas carreras profesionales.

 

El cierre del Foro corrió a cargo de la directora general de Universidades de la Junta de Castilla y León, Pilar Garcés, quien recordó la importante labor del Ejecutivo regional en la integracion y la mejora de las condiciones de la comunidad estudiantil.

 

Tras una pequeña pausa, la actividad se desplazó al Campus Viriato donde tuvo lugar un emotivo acto académico iniciado con un cortejo de doctores y el descubrimiento de una placa conmemorativa del VIII Centenario del Estudio salmantino.

 

A continuación, los directores de los centros universitarios del Campus zamorano, Yolanda Gutiérrez (Politécnica Superior); María José Fermoso (Enfermería) y Raquel Guzmán (Relaciones Laborales) junto a Francisco Cuadrado (subdirector de Magisterio) tomaron parte en el acto que llevó al campus zamorano los ocho siglos de historia del Estudio salmantino para poner de manifiesto la labor formativa en busca de la excelencia de la mano de centros universitarios "que no han dejado de crecer". "La calidad y el buen hacer del profesorado hacen, junto al personal de administraci'on y servicios, que este campus apueste permanentemente por la calidad y el n'umero de estudiantes siga en ascenso, precisaron al tiempo que reclamaron la necesidad de seguir siendo "un referente en Zamora y, por tanto, para la sociedad".

 

La charla titulada ‘Claudio Rodríguez y la Universidad de Salamanca’, a cargo del escritor zamorano y profesor de la institucion academica salmantina, Luis García Jambrina, contribuyó a reforzar el vínculo entre los campus zamorano y salmantino y glosar la figura de quien "como nadie encarnó la figura del poeta y alcanzó enorme reconocimiento a pesar de la escasa conciencia de sí mismo por su modestia".

 

El acto se cerró con las palabras del rector Ricardo Rivero, quien volvió a incidir en que la Universidad de Salamanca no se circunscribe unicamente a la capital del Tormes y exhortó a sentirse orgullosos de pertenecer al Estudio salmantino a los estudiantes del campus zamorano a quienes agradeció, junto al resto de integrantes del Campus Viriato, sus esfuerzos para seguir construyendo una historia ocho veces centenaria. Los sones del Gaudeamus Igitur, el himno universitario por excelencia, y los aplausos del publico que abarrotó el salon de actos del Campus Viriato pusieron el broche a la jornada.