La Vera Cruz, obligada a una versión reducida de la Pasión de Cristo

Fotos: F. Oliva
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La Vera Cruz acorta recorrido para esquivar la amenaza de lluvia, pero el cambio de itinerario no desluce el desfile de sus pasos.

La Cofradía de la Santa Vera Cruz ha hecho este Jueves Santo una de sus procesiones más veloces de los últimos años por culpa de las prevsiones meteorológicas. La amenaza de lluvia ha obligado a sus responsables a tomar la decisión de acortar el recorrido y, aprovechando que se adelantaba media hora sobre su horario habitual, ganarle tiempo al clima para salvar los muebles. 

 

La decana de la Semana Santa de Zamora tenía por delante el reto de poner en la calle sus once pasos sin que la lluvia arruinara el desfile a sus casi 3.000 cofrades, y tampoco a los miles de espectadores en las calles de la capital. Las previsiones climatológicas jugaban en su contra. A la hora de la salida, las 16.15, el cielo engañaba con más claros que nubes mientras sus hermanos teían de color nazareno la plaza de Santa María la Nueva. Para entonces, ya corría por los socorridos grupos de whatsapp la última hora: acortar para intentar merendar en casa.

 

Con esa premisa, la cofradía ha ido saliendo del Museo con sus pasos, uno por uno, en el orden que marcan los evangelistas en la Biblia para narrar el calvario de Cristo. En vez de adentrarse en el casco urbano, la comitiva buscó la calle de Corral Pintado para acceder a la plaza Mayor, pero por el pasillo de la plaza de San Juan, y enfilar hacia la Rúa de los Notarios y poner rumbo a la Catedral. A medida que avanzaban los pasos, la decisión de acortar recorrido se tornaba más acertada bajo la amenaza de un cielo cada vez más cubierto.

 

'La Santa Cruz', 'El lavatorio de los pies', 'La Santa Cena', 'La Oración del Huerto', 'El Prendimiento de Jesús', 'La Flagelación', 'La coronación de espinas', 'La sentencia', 'Ecce Home', 'Jesús Nazareno' y 'Virgen Dolorosa' han puesto en escena la Pasión de Cristo con la habitual brillantez de sus miles de nazarenos y las bandas que acompañan a cada paso.

 

La procesión, incluso en versión corta, se ha podido desarrollar en su totalidad, incluida la tradicional merienda, cuando en el entorno de la Catedral han caído algunas gotas que se han quedado en simple amenaza no cumplida. Eso sí, al final un fuerte chaparrón sorprendió a la procesión con varios pasos todavía sin entrar en el Museo de Semana Santa.