La zona azul más barata de España, la de Zamora

Obras en la avenida de las Tres Cruces. Fotos: Félix Oliva

La situación del contrato de la ORA, que no se actualiza desde hace años, consigue mantener los precios anormalmente por debajo de la media. La situación cambiará con el nuevo contrato.

Madrid, San Sebastián y Barcelona son las ciudades de España donde más caro resulta aparcar, mientras que Jaén, Ceuta y Zamora son las más baratas para estacionar, según un estudio sobre los aparcamientos regulados en 52 ciudades realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). El estudio analiza todas las capitales de provincia además de Cartagena, Ceuta, Gijón, Melilla y Vigo, y concluye que, salvo en Badajoz, Lugo, Melilla, Pontevedra y Santa Cruz de Tenerife, en todas las capitales de provincia españolas limitan el estacionamiento.

 

En el caso de Zamora, es la más barata con un precio de 0,60 euros/hora y una tarifa mínima de sólo 0,15 euros. Este es el resultado, no obstante, de la delicada situación en la que se encuentra el servicio de control de estacionamiento ORA de la capital del Duero. Actualmente, el Ayuntamiento está inmerso en un pleito con la empresa concesionaria del servicio de control de la zona azul y de dos parking subterráneos, que reclama 20 millones de euros por un contrato que no se llegó a ejecutar y que está en precario desde hace años. El equipo de Gobierno está intentando rebajar la indemnización y va a licitar de nuevo el contrato para actualizarlo.

 

Esto supondrá la más que probable subida de los precios, que son anormalmente bajos. El mínimo, 0,15 euros, está por debajo de todas las capitales de provincia, salvo Soria, que tiene el mismo precio; el coste de una hora de estacionamiento, 0,30 euros, es la mitad que en Palencia, Burgos, Segovia y Ávila, y está a años luz de los 0,80 de Salamanca y León; y las dos horas que, como máximo, se puede aparcar sin mover el coche se quedan en 0,60 euros: en Salamanca cuesta el triple, 1,85 euros.

 

En concreto, señala que en todas las ciudades se busca limitar el aparcamiento en determinadas zonas urbanas imponiendo restricciones y un precio por estacionar a los conductores. Según la organización, los objetivos de la regulación del establecimiento son diversos, como fomentar el uso transporte público en la ciudad, limitar la contaminación y también recaudar dinero para las arcas municipales.

 

Por ello, OCU denuncia los diferentes criterios que se aplican en cada ciudad a la hora de fijar las tarifas. Por ejemplo, en Badajoz, Lugo, Melilla y Santa Cruz de Tenerife no se cobra por estacionar en la calle.

 

 

LAS CIUDADES MÁS BARATAS

 

Por su parte, las ciudades más baratas para aparcar según OCU son Palencia (1,15 euros), Ávila y Ciudad Real (1,10), Jaén (1,05), Ceuta (0,95) y Zamora (0,60).  Por el contrario, el coste por aparcar dos horas en muchas ciudades ronda los 1,5 euros, mientras que ese mismo tiempo cuesta hasta 6 euros en Barcelona, 5,35 euros en San Sebastián y 4,70 euros en Madrid. Estas "elevadas" tarifas son muy similares al precio de esas dos horas en un aparcamiento vigilado, donde además no es necesario mover el coche transcurrido ese tiempo. En este sentido, OCU cuestiona si están justificadas unas tarifas tan elevadas en ciudades como Barcelona, Bilbao, Madrid, San Sebastián y Valencia.

 

Asimismo, el estudio refleja que los residentes en las zonas de aparcamiento regulado quienes sufren mayores desigualdades, ya que deben abonar, en muchos casos anualmente, una tasa que les permite estacionar en el área cercana a su domicilio.

 

 

CRITERIOS OPUESTOS

 

En este caso, OCU también denuncia la existencia de criterios opuestos en distintas ciudades. Castellón es la única ciudad donde los residentes pueden aparcar sin coste en su barrio, y en el otro extremo Córdoba sólo permite a los residentes aparcar más barato en su zona, pero no más tiempo que un visitante. De su lado, en Oviedo la figura de residente ni siquiera está reconocida.

 

El método más habitual que utilizan muchas ciudades para gestionar el aparcamiento, para los residentes, es a través de una tarjeta anual. Sin embargo, en algunas ciudades como Valencia, Zaragoza, Teruel o Lérida el método es diferente. La tarjeta de residente debe ser acompañada de un tique que se ha de sacar cada 1, 3 o 5 días, lo que supone un "serio inconveniente" para los vecinos.

 

En otras ciudades (Sevilla, Las Palmas o Tarragona) funcionan con un método mixto donde se puede elegir o una tarjeta anual o tiques por días. El estudio muestra que para los residentes abonar el precio correspondiente por la tarjeta o tique no les garantiza tener una plaza disponible y en esta situación a muchos no les queda otra opción que prescindir del coche o, en su caso, comprar una plaza de garaje.

 

La OCU denuncia que en zonas céntricas y antiguas el precio de una plaza de garaje puede ser muy elevado precisamente por la escasez de las mismas, por lo que pide que en aquellas ciudades donde se regula el aparcamiento se reconozca la condición de residente sin un límite de tiempo. De lo contrario, argumenta, se genera una "situación de desigualdad" con aquellos que viven en zonas de aparcamiento libre, y todo ello a pesar de haber pagado una tasa por el derecho a aparcar.

Noticias relacionadas