La zona azul, un dolor de cabeza permanente y de muchos millones de euros

Un contrato inexistente desde hace diez años y una indemnización de 20 millones de euros, un servicio obsoleto, dudas sobre la legalidad de las multas... la nulidad del nuevo pliego cuando estaba a punto de licitarse redondea el embrollo del contrato de la ORA, los parking y la grúa.

El contrato de gestión de la zona azul, el aparcamiento de pago en las calles de Zamora, lleva cerca de una década convertido en uno de los mayores dolores de cabeza del Ayuntamiento zamorano. Un problema, además, de muchos millones de euros que no termina de ver la luz y que, además, supone cargar con un servicio obsoleto que hace muchos años está en el debe de las diferentes corporaciones del consistorio zamorano.

 

El último varapalo se ha conocido este pasado viernes, al saberse que el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales de Castilla y León, con sede en el Consultivo, ha declardo nulo el pliego de contratación de la ORA, la grúa y los aparcamientos subterráneos de las plazas de la Constitución y San Martín, estimando un recurso del grupo popular en el Ayuntamiento. Ahora, el equipo de Gobierno debe decidir porque el tribunal le pide elaborar un nuevo contrato en el que la zona azul, la grúa y los parking se contraten por separado o en lotes diferenciados.

 

Esta decisión impide que el Ayuntamiento ponga fin a una década de zozobras con respecto a este contrato que está en duda casi desde que se firmó, en 1999, y que lleva anulado desde 2006. Es decir, que el tiquet de la zona azul es un servicio que se paga sin que haya un contrato de por medio desde hace una década, y lo mismo pasa con la grúa y los parking. La justicia lo declaró nulo porque no había un anteproyecto. A ello hay que sumar la sentencia de junio de 2015, pocos días después de la entrada del nuevo equipo de Gobierno, que obliga al Ayuntamiento a licitar de inmediato el contrato y a indemnizar con 20 millones de euros a la empresa.

 

Esto ha tenido un importante efecto económico. Desde 2006, la empresa concesionaria no ha abonado el canon fijado en el contrato que, según la justicia, nunca existió y que ronda los 120.000 euros: 1,2 millones de euros hasta ahora. A ello hay que sumar lo que la empresa exija al Ayuntamiento por el coste de la obra del parking de San Martín y los derechos de explotación de 35 años acordados en su día. Eso llegó a calcularse en 4,5 millones en contra de las arcas municipales, aunque la empresa se descolgó con una indemnización de 20 millones.

 

Y a todo esto, el servicio no se presta adecuadamente. Para empezar, y dado que no hay contrato, hay dudas sobre si las multas por no pagar el tiquet son legales. Los aparatos para abonar la zona azul están obsoletos y no ofrecen las prestaciones habituales en otras ciudades, como el pago a través de móvil. Y también están obsoletas las tarifas, que son las más baratas de Castilla y León porque no se revisan desde hace años.

 

Hace mucho que el Ayuntamiento analiza los cambios necesarios en el sistema. Ya lo hizo Rosa Valdeón en su última legislatura con un problema que heredó de su antecesor, aunque finalmente el cambio no se produjo: planteó la actualización de precios tras años de congelación. Se lo planteó Francisco Guarido nada más llegar a la alcaldía, y desde febrero de este año se trabajaba en el nuevo pliego ahora anulado

 

El primer cambio deberá ser una actualización de los precios, que será progresiva. Una vez se licite el nuevo contrato, la previsión es que el tramo de media hora ascienda de los 0,15 euros hasta los 0,20 euros; a partir de 2018, habrá que pagar 0,35 euros por media hora, el de una hora de 0,70 euros, por dos horas 1,40 euros y por las tres horas máximas permitidas 2,10 euros. Eso sí, seguirán siendo de las más baratas de la Comunidad. El nuevo pliego, ahora anulado, establecía la obligatoriedad de mover el coche de sitio cada tres horas, mismo número de plazas y, eso sí, 85 aparatos nuevos.