Laura Luelmo nunca salió a correr y la Guardia Civil vio siempre a su asesino como "sospechoso con mayúsculas"

Foto: Europa Press

La Guardia Civil desvela que siempre tuvo en su punto de mira a Bernardo Montoya: "de inicio pensamos que es un sospechoso con mayúsculas".

El coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva ha dado en una rueda de prensa detalles de todo el proceso desde que el padre de Laura pone la denuncia por su desaparición hasta que se encuentran con Bernardo Montoya por primera vez. De hecho, ha relatado que el día 14 de diciembre, cuando ya se investigaba su desaparición, entran en la casa y, según la pareja y el padre, faltan una zapatillas y unas mallas, con lo que la posibilidad de que se fuera a andar cobra inicialmente una gran posibilidad. Cuando salen se produce el primer encuentro con Bernardo Montoya.

 

"Le preguntan si conoce a una chica que vivía en la casa de enfrente y dice que no la conoce ni la ha visto nunca. Inmediatamente precintamos la casa de la chica y ponemos una patrulla porque además de indentificarlo trasladan la identificación a la central y le dicen todos los antecedentes que tiene. De inicio pensamos que es un sospechoso con mayúsculas", ha relatado la Guardia Civil. "Cada vez, el hecho de que fuera nuestro sospechoso iba alcanzando niveles más altos", ha reiterado.

 

 

A partir de ahí, la Guardia Civil le pone seguimiento e incluso una baliza para vigilar sus movimientos. Y lo detienen en El Campillo cuando intentaba escaparse. Ahí les hace su primera confesión.

 

"Entonces nos cuenta una película y es cuando nos dice que ha estado con Laura. Nos explica que Laura le pregunta por un supermercado que él le dice dónde está y que se va con su coche a esperarla a la vuelta. Nos cuenta que cuando vuelve del supermercado la intenta forzar para que se meta en el coche, que hay un forcejeo, que se da un golpe, se pone muy nervioso y se la lleva al campo, al lugar donde la encontramos, y la deja allí. Asegura que no la agrede sexualmente, pero que la quita los pantalones", ha explicado el coronel.

Bernardo Montoya recuerda que la ha llevado en una manta y decide volver a por la manta y la tira en un lugar distinto. "Nos describe el lugar y al día siguiente la encontramos. También nos dice que ha roto el móvil de Laura y algunos objetos personales (llaves de casa y de su coche, monedero pequeño, un cargador y una cartera...)".

 

"Dice que le ha gustado mucho y que cuando vuelve del supermercado le coge. Dice que la chica se da un golpe con la puerta del coche, él se asusta y se la lleva al campo. Dice que no ha tenido ningún tipo de agresión sexual con ella. Dice que se ha limitado a quitarle los pantalones y a hacer una serie de tocamientos".