Los motivos por los que Pedro Sánchez ha evitado el 'superdomingo' electoral

Pedro Sánchez

"Es importante no mezclar", ha esgrimido Sánchez.

"Es importante no mezclar". Esta es la única alusión que ha hecho Pedro Sánchez a la posibilidad frustrada de que coincidieran en el mismo día las elecciones generales y las municipales, previstas para el día 26 de mayo y que por ley se celebran el cuarto domingo de mayo.

 

Para que las elecciones sean el 28 de abril, el decreto de disolución de las Cortes ha de publicarse en el Boletín Oficial del Estado el 5 de marzo (54 días antes) por lo que ha de aprobarse en el Consejo de Ministros del viernes anterior, 1 de marzo. Estas son todas las opciones de fecha para las elecciones generales.

 

 

La opción del 28 de abril ganó enteros de manera clara desde el lunes pasado en el núcleo duro del Gobierno y del PSOE en la reunión habitual de maitines en el Palacio de la Moncloa, a pesar de que la primera semana de campaña coincide con la Semana Santa. Aquel día se barajó también la opción del 14 de abril, Domingo de Ramos, pero tras saltar a los medios de comunicación, fue inmediatamente descartada por la cúpula del PSOE.

 

Aunque el portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE y alcalde de Valladolid, Oscar Puente, ha mostrado públicamente su preferencia por el 14 de abril frente al 28, la cúpula del partido cree que esta fecha, con parte del país iniciando las vacaciones de Semana Santa, puede favorecer la abstención. La efeméride de la proclamación de la II República en 1931 tampoco aconseja apostar por esta fecha en un momento en que el PSOE se dispone a atraer hacia sí al votante de centro.

 

 

'Superdomingo' descartado

 

Otras fechas como el 11 de abril o el 'súperdomingo' electoral del 26 de mayo también fueron descartadas por fuentes de la dirección del partido, la primera por ser día laborable y la segunda porque horroriza a buena parte de los barones y alcaldes socialistas, que consideran que les privaría de poder hacer campaña en favor de su gestión.

 

No obstante, el 28 de abril genera división de opiniones en el seno incluso del propio Gobierno y del PSOE, donde hay quienes ven más oportuno que el presidente convocara después de las municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo.

 

En cambio, hay quienes opinan que el momento actual también puede resultar propicio para el PSOE porque, con el recuerdo fresco de la ruptura de las negociaciones con los independentistas para aprobar el Presupuesto, resulta más fácil demostrar y explicarle a la ciudadanía que Sánchez no tuvo nunca pactos ocultos con los soberanistas.

 

Otro argumento en contra de convocar las generales antes del verano que se repite en algunos sectores del Gobierno y del PSOE es la inconveniencia de convocar elecciones con un juicio como el del 'procés' en marcha, en el que se está discutiendo sobre la esencia de lo que es España.

 

Tener al país con un Gobierno en funciones durante el desarrollo del juicio e incluso para cuando llegue la sentencia no es el escenario más conveniente tras la experiencia vivida con el independentismo catalán, apuntan otras fuentes.

 

Entre quienes defienden ir a elecciones ya para aprovechar un momento supuestamente ventajoso para el PSOE y los que abogan por esperar a después del 26 de mayo, hay un sector del partido que prefiere que se adelanten las generales para que el voto de castigo se lo lleve Pedro Sánchez y no los territorios el 26 de mayo.

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