Los Museos de Semana Santa en Castilla y León

La Comunidad vive estas fechas con gran fervor, pero durante todo el año existen museos que te permiten conocer más de cerca cómo se vive la Semana Santa en lugares como Zamora, considerado el más visitado de España.

Castilla y León es uno de los lugares de España donde con más fervor se vive la Semana Santa; su sobriedad, su silencio y, sobre todo, la belleza de las tallas son los elementos que hacen tan especial a la misma. Los grandes imagineros dejaron impronta de su maestría con la gubia en la madera creando verdaderas obras de arte que una vez al año pueden admirar por las calles donde procesionan.

 

El resto del año todas estas esculturas pueden ser vistas en un sus templos o en diferentes museos de Semana Santa. Castilla y León cuenta con seis museos temáticos sobre la Semana Santa en diferentes puntos de la comunidad: en concreto, Zamora, Sahagún, Ponferrada, Benavente Medina del Campo y Medina de Rioseco. A ellas hay que unir que a partir del mes de abril, la ciudad de León tendrá un museo también dedicado a su Semana Santa.

 

Por otro lado Valladolid, a pesar de no contar con un museo dedicado en exclusiva a esta temática como tal, dispone del Museo Nacional de Escultura, que desde 1922 accede con sus préstamos a que durante la Semana Santa, diferentes cofradías penitenciales contribuyan al esplendor de esta manifestación cultural”. De las 112 figuras que  forman las procesiones vallisoletanas (de imagineros de la talla de Gregorio Fernández), 42 pertenecen al Museo, lo que supone una tercera parte y la mayor aportación que una Institución realiza a esta celebración anual.

 

Si nos centramos exclusivamente en hablar de Museo de Semana Santa hay que hablar de una ciudad en concreto, Zamora. En la localidad donde se dice que nació Viriato se ubica el museo más visitado de su categoría en España y también el que más visitas recibe de todos los de Zamora.

 

Creado por la Junta Pro Semana Santa en 1957 con el fin de conservar y exhibir al público los distintos pasos que desfilan por las calles zamoranas durante nuestra Semana de Pasión, este se abrió al público el 9 de septiembre de 1964. El Museo de Semana Santa, ubicado en el casco antiguo de la ciudad, alberga treinta y siete pasos procesionales que ofrecen secuencialmente el relato de la Pasión de Cristo, creados por imagineros tales como Mariano Benlliure, Quintín de la Torre, Aurelio de la Iglesia y Ricardo Segundo entre otros. Entre todos ellos destaca Ramón Álvarez, que es el más prolífico de la semana santa zamorana.

 

Pero este museo no solo cuenta con esculturas procesionales, también cuenta con túnicas y hábitos de las distintas cofradías y hermandades de la Semana Santa zamorana, gracias al entusiasmo de la gran mayoría de los que allí viven. Si vienes a Zamora es una visita obligada el museo de Semana Santa. Es difícil encontrar uno mejor en toda España”, aseguran desde el propio museo.

 

Desde la ciudad viriata, nos desplazamos hasta Medina de Rioseco, cuyo museo  fue creado en el año 2000, es el primero y único de estas características de la provincia de Valladolid. En él se conserva, expone y difunde el rico patrimonio cultural que ha generado la conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo en Medina de Rioseco; atendiendo, fundamentalmente, a las manifestaciones de religiosidad popular.  Con un marco cronológico que abarca  desde su origen, que se remonta a principios del siglo XVI, hasta la actualidad.

 

El recorrido por el museo nos introduce en la Semana Santa de Medina de Rioseco, en sus pasos y procesiones, a la vez que nos permite admirar otros elementos de singular belleza pertenecientes a la iglesia de Santa Cruz. Entre los objetos expuestos destacan un pergamino iluminado del siglo XVI de la Cofradía de la Resurrección, y un libro de la Cofradía de la Vera Cruz de 1589. Del mismo modo se pueden encontrar con todos los objetos simbólicos de las cofradías riosecanas: varas, túnicas, medallas, faroles, banderines…

 

Además cuenta con una importante colección de grupos escultóricos de los siglos XV, XVI, y XVII, de los más insignes imagineros castellanos o de sus talleres y escuelas, y otros más recientes (siglos XVIII, XIX y XX) de gran calidad artística, junto con todos los objetos simbólicos que acompañan a cada cofradía desde tiempos inmemoriales y los aspectos exclusivos de la Semana Santa riosecana. En total son 18 los pasos que se pueden ver en este museo, que añadiendo los dos que están en la Capilla de los pasos grandes (Longinosy Escalera), suman una veintena.

 

De Medina a Medina y tiro porque me toca. En Medina del Campo cuentan con el centro San Vicente Ferrer, que lleva a sus visitantes en un viaje en el tiempo a través del arte renacentista con el que cuenta, así como la historia de los principales personajes religiosos que han pasado por la villa. Además de ser sede de las hermandades de la Semana Santa medinense cuenta con un centro de documentación el que alberga los orígenes de esta festividad en la localidad, así como información relativa a las cofradías, juntas y agrupaciones de toda España. En su Centro de Interpretación cuenta con cuatro espacios que se completan con una recepción dedicada a la Semana Santa de la Medina del Campo, donde encontrar la talla de Cristo en brazos de la muerte, así como muchos enseres e imágenes que procesionan.

 

Continuando esta ruta museística de la pasión hay que hacer parada en Benavente. En la Ermita de la Soledad de la localidad se encuentra ubicado el museo de Semana Santa, integrado por trece tallas, trajes históricos de la Virgen y diversos objetos procesionales que se muestran en una ermita del siglo XVI.

 

El siguiente alto en el camino está en la localidad leonesa de Sahagún, en cuyo interior se encuentran los pasos de la Semana Santa de la Cofradía de Jesús Nazareno, algunos de gran importancia como el Cristo de la Urna, y un retablo del siglo XVIII. En el Museo, el Domingo previo al Domingo de Ramos se subastan los pasos, que son adjudicados al mejor postor.

 

La última parada de este viaje se hace en Ponferrada, en el Museo de las Cofradías, en el que se pretende mostrar la Pasión vivida y revivida durante los últimos cinco siglos por los ponferradinos.