Manuel Fuentes dimite como portavoz del PSOE en el Ayuntamiento y abandona el partido

Luis Vicente, Fuentes y Consuelo Pombero, en la rueda de prensa.

El portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Zamora deja su cargo y el partido, y con él se marchan tres concejales, entre ellos, el histórico Luis Vicente. Fuentes se declara harto del trato y lamenta las trabas que ha sufrido desde el primer día.

“Nos hubiera a todos gustado acabar este mandato, pero no ha podido ser”. Así ha empezado su rueda de prensa Manuel Fuentes, un acto en el que ha anunciado que deja de ser portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Zamora y que también abandona el partido. Una declaración con la que se termina de rematar la crisis total que vive el socialismo zamorano. Una decisión en la que le acompañan otros tres concejales, Luis Vicente, Consuelo Pombero y Óscar, que abandonan el Ayuntamiento con Fuentes.

 

“Esta no es una situación deseada ni buscada por nosotros y que esto no es un pataleo. No nos dejan otra opción que dimitir si queremos ser honestos. Y vamos a dejar el camino libre a quienes llevan tiempo y teniendo mucha prisa queriendo ocuparlo todo, todo. Pues que corran”, ha comenzado Fuentes. “Siento decir que dimito como portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Zamora, dimito como concejal y yo personalmente comunico que me voy a dar de baja en el PSOE”, ha dicho para confirmar su decisión. En la que le acompaña un histórico como Luis Vicente Pastor, que ha recordado que entró en el partido en la clandestinidad y que todavía no ha decidido, por ello, si abandona también el PSOE.

 

“Presentaré un escrito cesando a una de las coordinadoras del equipo y posteriormente voy a presentar la dimisión de estos cuatro concejales” , ha dicho Fuentes, que se marcha con otros tres concejales de su confianza. “Vamos a dejar las cuentas claras y cerradas al partido, como tiene que hacer cualquier equipo que dimita y se marche, y con un buen saldo que permite el trabajo claro y abundante de los compañeros que nos sustituyan”, ha rematado.

 

“Comencé esta pesadilla de cuatro años sin dar codazos a nadie. Fue una propuesta de los tres secretarios generales, local, provincial y autonómico, Óscar López. Me pidieron que pensara presentarme como cabeza de lista, no di codazos a nadie, y no podía decir otra cosa que sí", ha recordado Fuentes sobre su llegada a la portavocía del grupo socialista, para recordar también que “desde la primera negociación para conformar el equipo he estado con problemas, perdiendo el tiempo". "Estoy harto de tanto perder tiempo en bobadas, en politiqueos, y como no me gano la vida con esto y siempre he podido defender mis opiniones, es lo que voy a seguir haciendo”, ha criticado

 

Fuentes asegura que la situación se ha generado con muchos pequeños detalles y gestos de gente con peso en el PSOE, pero con el consentimieto de Antonio Plaza. "Yo personalmente no, pero entiendo que un representante político como Pedro Sánchez si sabe que hay problemas en una provincia lo que es su responsabilidad es preguntar o hablar con algún responsable del partido más cercano para que vea si se pueden resolver los problemas o cuál es. Pero, sin embargo, desde la corriente Izquiera Socialista y otros foros, se ha mandado comunicación por escrito a todos los órganos del partido, y me imagindo que alguno ha estado en la mesa del secretario general", ha dicho.

 

“Me han tratado a zapatillazos, y donde no te quieren no puedes estar. Y es lo que me duele, zapatillazos de personas", ha lamentado Fuentes, que ha dado su versión del hecho que ha desencadenado esta crisis. "Me han retirado la confianza por unas declaraciones en una tertulia de portavoces donde dejé claro que no me presentaba por otro partido y que después me tomaría unas merecidas vacaciones políticas”, ha dicho, “y eso parece muy grave en un partido centenario como el PSOE”.

 

“Me voy con la cociencia tranquila y con la pena de dejar un partido en el que hoy no confío”, ha rematado. "Creo que aquí perdemos todos", ha dicho en un momento al preguntarle si la crisis está resuelta, como opinan Luis Tudanca y Ana Sánchez. "Los movimientos están encaminados a eliminar al que es molesto, y en ese sentido ganan. Es una victoria pírrica", ha dicho Luis Vicente.

 

"Los argumentos esgrimidos no son un calentón, es una estrategia pensada para eliminar a cualquier militante que no comulgue con sus intereses y diseñado para algunos de sus militantes que pasarán a la nómina de la organización”, ha explicado Luis Vicente.