Más controles de alcoholemia y actuación municipal contra el botellón del Jueves Santo en Zamora

Reunión de la Junta de Seguridad de Zamora previa a la Semana Santa.

El alcalde asegura que se tomarán medidas preventivas, aunque no se puede prohibir, "porque no aporta nada ni a la ciudad ni a la Semana Santa". La subdelegación hará más controles de alcoholemia y unen sus fuerzas para desincentivar esta costumbre.

La Junta de Seguridad Local se ha reunido hoy en el Ayuntamiento con el fin de coordinar las medidas de seguridad de cara a la celebración de la Semana Santa, en una sesión que comenzó con el recuerdo y muestras de dolor y pesar por el fallecimiento del Guardia Civil zamorano, José Antonio Pérez, así como el apoyo y solidaridad con sus familiares.

 

La sesión estuvo presidida por el alcalde, Francisco Guarido, y contó con la asistencia del subdelegado del Gobierno en Zamora, Jerónimo García, el concejal de seguridad Ciudadana, Antidio Fagúndez, la secretaria de la Delegación Territorial de la Junta, Carmela Rodríguez, y el presidente de la Junta Pro Semana Santa, Antonio Martín Alen, además de los representantes de la Policía Municipal, Guardia Civil, Policía Nacional, Bomberos y Protección Civil.

 

Respecto a la posible concentración de jóvenes en la noche del jueves al viernes santo, el alcalde manifestó que el Ayuntamiento no puede autorizar ningún tipo "botellón", aunque tampoco se puede prohibir en este momento algo que todavía no se ha producido. No obstante Guarido aseguró que en el caso de que se produzca, habrá un dispositivo de seguridad para prevenir sus efectos, especialmente en lo que afecta al mobiliario urbano, el tráfico, o el ruido y molestias a los vecinos. Y es que, en su opinión, "el macrobotellón no aporta nada a la ciudad ni a la Semana Santa" y si es contraproducente para la imagen de la ciudad, por lo que dijo que de cara al futuro hay que desincentivar ese tipo de concentraciones.

 

Por su parte el subdelegado del Gobierno manifestó que la Guardia Civil llevará a cabo los habituales controles de alcohol y drogas en las principales carreteras de acceso a la capital, y que la Policía Nacional colaborará con la institución municipal en las medidas disuasorias, preventivas y de seguridad que se lleven a cabo en relación con el posible botellón. El objetivo es, en definitiva, que "todo salga bien durante la Semana Santa, que los desfiles procesionales transcurran con la máxima seguridad y que todo vaya con arreglo a la convivencia normal y sin ningún tipo de incidentes en unas fechas en las que se va a triplicar la población de la ciudad"