Más de 36.000 zamoranos no tienen banco al que acudir en su municipio
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Más de 36.000 zamoranos no tienen banco al que acudir en su municipio

Al menos un 20% de la población de Zamora tiene que desplazarse de su localidad para poder hacer gestiones bancarias. Sólo uno de cada cuatro municipios zamoranos tiene al menos una sucursal abierta.

La despoblación centra en los últimos días el debate sobre el futuro de Zamora. Unos servicios cada vez más mermados están entre los motivos del abandono del mundo rural, y recuperarlos o contar con ellos a nivel digno es la principal reclamación, al margen del empleo y las oportunidades, de quienes quieren vivir en los pueblos. La falta de servicios esenciales como sanidad y educación, y de otros también necesarios complica esta opción. Y uno de los que más falta en los últimos tiempos es el servicio bancario.

 

Un estudio nacional asegura que el 50,7% de los pueblos españoles carece de una oficina bancaria. Un total de 4.114 municipios españoles carece de oficinas bancarias, lo que supone el 50,7 por ciento del total de pueblos del país. Y Castilla y León es una de las autonomías más afectadas, con Zamora a la cabeza.

 

Los datos, no por conocidos, son menos impresionantes. En Zamora han cerrado un 29% de las sucursales bancarias en los años de la crisis, entre 2007 y 2018. Sólo uno de cada cuatro municipios zamoranos mantiene al menos una sucursal abierta: han pasado de 226 a sólo 184 desde 2011.

 

Desde 2011 a 2017 han cerrado 42 oficinas repartidas por toda Zamora, sólo entre los municipios que todavía conservan alguna sucursal abierta. En 2011 había 226 y a finales del año pasado eran sólo 184. La población que más ha perdido ha sido la capital, que tiene 19 sucursales abiertas menos: han quedado 52 de las 71 que había; en Benavente han cerrado 7 (quedan 12) y en Toro tres, para un total de nueve. Puebla de Sanabria, por contra, mantiene sus seis sucursales.

 

 

Exclusión financiera

 

Según un análisis del director adjunto del Ivie y catedrático de la Universitat de Valencia, Joaquín Maudos, esta exclusión financiera afecta a las 1,26 millones de personas que residen en estas localidades, un 34,2 por ciento más que en 2008, antes de la crisis y de la reestructuración del sector financiero. En conjunto, representan el 2,7 por ciento de la población española, frente al 2 por ciento en el año 2008.

 

Castilla y León es la autonomía más afectada por la exclusión financiera, pues el 16 por ciento de su población -392.003 personas- no cuenta con una oficina bancaria en su municipio. La exclusión se acentúa en las provincias de Zamora, Segovia y Ávila, donde más del 20 por ciento de sus habitantes tiene que trasladarse fuera de su localidad para acceder a una sucursal bancaria. En el caso de Zamora, eso son unas 36.000 personas. En estas tres provincias, se cerraron el 29 por ciento, el 37 por ciento y el 40 por ciento de sucursales bancarias entre 2008 y 2017.

 

 

Menos oficinas bancarias

 

Durante los años de la crisis, se han cerrado casi mil oficinas en toda Castilla y León en un ajuste que se ha llevado por delante miles de empleos porque no hace falta personal para atender sucursales que se cierran. Con una red menos extensa, no se llega a todos los pueblos como ocurría antes, donde en casi todos los de cierta dimensión había una oficina de las cajas de Castilla y León. 

 

Según datos del Banco de España, en 2017 operaban en el territorio nacional un total de 27.320 oficinas de entidades de depósito, lo que supone un 40 por ciento menos que en 2008. Barcelona ha sido la provincia que más ha recortado su red, pues se han clausurado el 54% de sus oficinas bancarias, al pasar de 5.819 en 2008 a las 2.676 de 2017.

 

Otras provincias afectadas especialmente por el cierre de sucursales han sido Girona y Tarragona, ambas con un 49 por ciento menos de sucursales que en 2008, las tres provincias de la Comunitat Valenciana --Castellón (-52 por ciento), Valencia (-46 por ciento) y Alicante (-45 por ciento)--, Zaragoza (-47 por ciento) y Ourense (46 por ciento). Por el contrario, Cuenca (-17 por ciento), Ciudad Real (-19 por ciento), Teruel (-21 por ciento) y Badajoz (-21 por ciento) han sido las zonas en las que se ha perdido menor porcentaje de oficinas.

 

 

 

Muncipios con un único banco

 

Por otra parte, Ivie subraya que además de que la mitad de los municipios de España no disponen de oficinas bancarias, otro 15,8 por ciento cuenta con una única entidad de depósito que ofrece servicios a través de sucursales.

 

Se trata de otros 1.281 pueblos en los que residen 1,4 millones de personas, es decir, el 3,1 por ciento de la población. En este sentido, las cajas de ahorros o bancos de las antiguas cajas siguen siendo las que más población rescatan de la exclusión financiera, ya que ofrecen sus servicios en el 67 por ciento de estos municipios, mientras que las cooperativas de crédito lo hacen en otro 21 por ciento de las poblaciones. Solo el 12 por ciento de los municipios que cuentan con oficinas de una única entidad financiera han sido rescatados de la exclusión financiera por un banco.