Mejora el estado de las carreteras en la región, aunque hay que mantener la precaución en la A-67

Máquina quitanieves. EP

Ayer por la noche tráfico se vio obligado a embolsar dos autobuses con 33 pasajeros y 27 vehículos en Aguilar de Campoo.

Después de una horas complicadas por los efectos de la borrasca 'Helena', ha mejorado la circulación por las carreteras de Castilla y León, si bien hay que mantener la precaución en la conexión con Cantabria a través de la A-67, según refleja la web de la Dirección General de Tráfico consultada por Europa Press a las 11:00 horas.

 

En estos momentos hay once vías cerradas, todas ellas en la red secundaria, y en una veintena es necesario el uso de cadenas o neumáticos de invierno. Así, en Burgos se encuentra en nivel negro la vertiente burgalesa de los puertos, Lunada, Estacas de Trueba y La Sía, además de la CL-629 en Valdenoceda.

 

En la provincia de León, los puertos de Fonte da Cova y Ventana están intransitables, al igual que la N-625 en Oseja Sajambre y la LE-321 en Redipuertas. En Palencia, la carretera afectada es la P-991 en Husillos; en Salamanca la DSA-191 en Candelario, y en Soria, la S-615 en Yanguas.

 

En cuanto a las carreteras donde son necesarias el uso de cadenas o neumáticos de invierno alcanzan la veintena. En Burgos hay tres, trece en León, una en Palencia y tres en Salamanca.

 

PROBLEMAS EN AGUILAR


Ayer por la noche tráfico se vio obligado a embolsar dos autobuses con 33 pasajeros y 27 vehículos en Aguilar de Campoo debido a una ventisca que dejó intransitable la A-67 entre los puntos kilométricos 117 y 157 en ambos sentidos.

 

Durante unas horas, estacionaron en la localidad palentina ocho camiones, 19 turismos, un autobús de la compañía ALSA que cubre el trayecto Sevilla-Santander con nueve pasajeros y otro de la misma empresa con 24 pasajeros de la línea Madrid-Santander.

 

El Ayuntamiento de Aguilar ofreció un albergue municipal así como un colegio público para que las personas que fueron embolsadas pudieran pasar la noche, si bien, finalmente, cuatro personas decidieron pernoctar en el albergue, mientras que entre 25 y 30 se alojaron por cuenta propia en plazas hoteleras de la localidad palentina.

 

Asimismo, los turismos dotados con ruedas de invierno o cadenas pudieron continuar su trayecto por la A-67 y 32 personas de los dos autobuses Alsa con destino Santander retenidos, decidieron utilizar una ruta alternativa habilitada por la N-627, poco después.

 

En la mañana de este domingo la situación era de normalidad, si bien hay que mantener la precaución en ese tramo que continúa en nivel verde.