Nuestra Madre cierra el Viernes Santo de Zamora

Miles de cofrades de luto y portando velas recorren Zamora en el último desfile del Viernes Santo.

La jornada del Viernes Santo en Zamora se ha cerrado con la Procesión de la Cofradía de Nuestra Madre de las Angustias, que ha vuelto a la calle tras la suspensión sin paliativos del año pasado, cuando la lluvia no dio opción alguna de desfilar.

 

La cofradía, que cumple 25 años de incorporación a la Semana Santa, reúne a miles de hermanos que se preparaban desde minutos antes en las cercanías de la iglesia de San Vicente, desde donde sale. La hermadad arranca su día con el rezo de la Corona Dolorosa y casi lo despide la entonación de 'Stbar Mater' por parte de del coro sacro 'Jerónimo Aguado' en la Plaza Mayor.

 

Entre medias, los hermanos, vestidos de blanco con caperuza negra y vela en mano (el vieno las apagaba de cuando en cuando) recorren Zamora con la compañía de Nuestra Madre de las Angustias, talla de Ramón Álvarez que representa a la virgen con su hijo muerto en el regazo, la Virgen de las Espadas y el Santo Cristo de la Misericordia.