¿Por qué la bandera de la República sí y la Virgen de la Concha no?

La polémica foto con la bandera de la República en el salón de plenos de Zamora.

El PP critica el criterio de Guarido para los símbolos que puede albergar el salón de plenos y los que no.

El PP en el Ayuntamiento de Zamora ha querido recordar a Francisco Guarido que es el alcalde de todos los zamoranos, no sólo de los que piensan como él. Y, además, ha añadido que el Salón de Plenos fue elegido a finales de marzo como el lugar para entregar una bandera de la Segunda República como regalo institucional mostrando, de este modo, "el carácter sectario con el que Izquierda Unida gobierna la ciudad", ha asegurado en una nota.

 

Este acto se produjo hace unas semanas cuando Guarido recibió a familiares de un brigadista sueco que fue amigo del escultor zamorano Baltasar Lobo, y se fotografió, junto a su teniente de alcalde, Miguel Ángel Viñas, en el salón de plenos municipal posando con una bandera republicana. La enseña fue un regalo que el teniente de alcalde y coordinador provincial de Izquierda Unida regaló a título particular a la familia del brigadista, según explicó el propio Viñas tras la polémica surgida

 

De esta manera,la portavoz del PP ha querido poner sobre la mesa lo que entiende son contradicciones del equipo de Gobierno con respecto a la presencia institucional en actos de carácter religioso. Clara San Damián ha recordado que, sin ir más lejos, el propio alcalde estuvo presidiendo (bastón de mando incluido), la parte final de la procesión de la romería de La Hiniesta celebrada el pasado lunes; Guarido anunció en su día que si iría al tradicional encuentro de pendones e intercambio de bastones con el alcalde vecino, pero que no participaría en la parte religiosa de la tradición.

 

San Damián también se ha referido a la posición en la que deja esta prohibición al PSOE en la capital. En este sentido, la portavoz del PP ha declarado que el propio Antidio Fagúndez ha estado presente en gran cantidad de actos religiosos, por ejemplo, en Semana Santa o en la misma romería de La Hiniesta, y ahora utiliza la táctica del avestruz de esconder la cabeza bajo el ala para seguir manteniendo su cuota de poder en el Ayuntamiento de Zamora.