Reconocimiento a un bombero zamorano tras su regreso de la crisis de los refugiados

Un veterano bombero de Zamora, José Luis Calleja, pasó 18 días en labores humanitarias atendiendo a los refugiados que desembarcaban en la isla de Lesbos.

"No somos superhéroes, sólo cumplimos nuestro trabajo". Así se ha expresado el bombero del Ayuntamiento de Zamora José Luis Calleja, que ha pasado 18 días en labores humanitarias de salvamento en la isla de Lesbos (Grecia), donde ha ayudado en los desembarcos de refugiados en la guerra de Siria y que este viernes ha recibido un reconocimiento en el Consistorio capitalino.

 

Acompañado del alcalde de Zamora, Francisco Guarido, el concejal de Seguridad Ciudadana, Antidio Fagúndez, y el jefe del Servicio Municipal de Bomberos, Herminio Ramos, José Luis Calleja ha tomado la palabra para tratar de explicar lo vivido durante unas Navidades que jamás olvidará y en la que ha ayudado a cientos de personas. El zamorano acudió con otros dos bomberos de Castilla y León (en este caso de Palencia), dentro de la ONG G-Fire, hasta Lesbos, una de las zonas de mayor afluencia de refugiados y es que "creen que es el camino más corto y sencillo para entrar en Europa", 14 kilómetros en el que estado del mar Egeo es vital.

 

En una playa entre dos acantilados, los bomberos castellanoleoneses esperaron tres días hasta que vivieron el primer rescate "puro y duro" y a partir de ahí ayudaron en la llegada de entre cuatro y ocho embarcaciones diarias desde Turquía. Desde esa zona esperaban la aparición de embarcaciones y ayudaban en los desembarcos, momento clave y es que "la mayor parte de los fallecimientos son al llegar a la orilla porque se ahoga pero nosotros, afortunadamente, no hubo grandes incidentes", a pesar de admite que sobrepasaron la línea de boyas para ayudar a mayores y niños.

 

Calleja ha recordado ante los medios de comunicación las caras de los refugiados a los que han ayudado a llegar a Europa y que les ven como "superhéroes pero no es así" y es que insiste en que realizan su trabajo. Aunque admite que los 18 días se le hicieron largos ya piensa en regresar la segunda quincena de abril o la primera de mayo, pero antes, en febrero, se desplazarán otros cuatro bomberos de Zamora. "Mientras continúe este desastre humanitario y nuestros recursos económicos nos los permitan continuaremos ayudando", ha dicho. José Luis Calleja lleva 28 años en el Servicio de Bomberos de Zamora y no es la primera vez que presta su ayuda en labores humanitarias y es que estuvo en el tsunami de Chile.

 

 

LA TRAGEDIA EN PRIMERA PERSONA

 

"En las embarcaciones estilo zodiac viajaban 50 personas, con un motor precario, y aunque nos pusimos como límite no recoger niños cuando llegaban a la costa lo primero que hacíamos era recogerlos. Sabemos que no somos la solución al problema porque si el Gobierno turco admite que en la costa de Turquía hay más de dos millones de refugiados, puede que haya el doble, y todos van a pasar".

 

"Aunque no seamos la solución aportamos nuestro granito de arena. Yo vengo con la conciencia tranquila de haber ayudado a familias, a alguna viejecita ciega, y ese es nuestro trabajo. No somos súper héroes como nos veían ellos cuando llegábamos al barco. La inmensa mayoría no nadan y por eso se ahogan y nos ven llegar allí y creen que llega supermán a rescatarlos. Para nosotros es nuestra labor del día a día". "Ahora allí hay dos compañeros de Palencia y otros dos de Salamanca y pretendemos estar allí mientras nuestros recursos económicos propios nos lo permitan y las donaciones que nos hagan los ciudadanos, amigos, familia. Mientras este desastre humanitario continúe estaremos allí".

 

En un relato tan emotivo como dramático en el que ha condenado la situación humanitaria de la zona, José Luis Calleja ha explicado "como los "traficantes" turcos cobran 1.000 euros por un pasaje en una embarcación estilo zodiac en la que hacían la travesía 50 personas, lo que supone 50.000 euros  por embarcación. El traficante no tiene escrúpulos para meter niños, ancianos, señoras, es un negocio puro y duro".