Rosón, suspendido por su equipo y hasta cuatro años de sanción por su pasaporte biológico

El ciclista zamorano Jaime Rosón.

El ciclista zamorano Jaime Rosón se enfrenta a una dura sanción y ya está suspendido por su equipo. Si el TAS le sanciona, pone en peligro su carrera.

Una posible sanción por anomalías en el pasaporte biológico podría acabar con la carrera ciclista del zamorano Jaime Rosón, que se enfrenta a un expediente de la UCI por un resultado adverso en los análisis de sangre y orina con los que se trazan los niveles del deportista para detectar posibles prácticas dopantes. De momento, está sancionado provisionalmente por el organismo internacional y su equipo ha suspendido su contrato.

 

La noticia saltó el pasado día 28 de junio cuando la UCI anunció la suspensión del corredor zamorano por anomalías en su pasaporte biológico, con fecha de enero de 2017, cuando estaba en el Caja Rural y cinco meses antes de firmar con Movistar. El equipo navarro confirmó que, desde que entró en su estructura, el corredor zamorano tenía una ficha biológica impecable. A pesar de ello, ha suspendido el contrato de dos años que firmó, aunque está dispuesto a ayudarle a defenderse.

 

El corredor, por su parte, defiende su inocencia, pero tendrá que esperar a lo que decida el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) que es quien debe decidir si se le sanciona. En caso de confirmarse que hubo dopaje sanguíneo, el corredor se enfrenta a una sanción de cuatro años suspendido para competir, lo que podría ser el fin de su carrera. Según fuentes del equipo, la UCI había detectado niveles anómalos en el pasaporte biológico de Rosón desde tiempo atrás, cuando estaba en el Caja Rural, y abrió una investigación que se ha prolongado durante muchos meses.

 

Se denomina pasaporte biológico a la recopilación por parte de los organismos antidopaje de los parámetros fisiológicos de un deportista, mediante varios análisis de sangre y orina a lo largo de un periodo de tiempo. Este sistema, que se implantó de forma oficial en el ciclismo en 2008, permite descubrir de forma indirecta si se han utilizado sustancias prohibidas y se considera más disuasorio para el deportista que cualquier control por sorpresa o tras una competición. Sirvió, por ejemplo, para detectar el caso de dopaje de Marta Domínguez a pesar de que no había dado positivo en controles convencionales.

 

 

Qué es el pasaporte biológico

 

En 1997, la UCI (Unión Ciclista Internacional) y la Federación Internacional de Esquí introdujeron marcadores sanguíneos para determinar el abuso de EPO, que era indetectable por medios directos en ese tiempo. A partir de 2002 se empieza a utilizar el término “pasaporte biológico” y en 2008 fue aprobado definitivamente.

 

Se estudian cinco parámetros sanguíneos (hématocritos, hemoglobina, réticulocitos, hemoglobina plasmática libre y el índice de estímulo) en este pasaporte, que inscribirá los resultados de todos los controles sanguíneos. Estos controles se hacen preferentemente fuera de competición.