Terelu Campos se sincera sobre su enfermedad horas antes de entrar a quirófano

Terelu Campos (Foto: E. P.)

Terelu Campos compara las dos veces que ha sufrido cáncer de mama. 

A escasos días de entrar en un quirófano para someterse a una doble mastectomía tras ser diagnosticada de un segundo tumor en el pecho, Terelu Campos ha participado en una mesa redonda con Ausonia para hablar de forma de forma liberadora sobre el cáncer de mama y su propia experiencia, al igual que sus miedos y esperanzas.

 

LOS DOS CÁNCER DE TERELU CAMPOS

"La primera palabra cuando te diagnostican un cáncer de mama... la voy a decir finamente, es complicado, si hablo desde el corazón: menuda faena" reconoce la presentadora que ha sido diagnosticada en dos ocasiones, sin embargo su actitud es muy diferente y ella prefiere relacionar la enfermedad a "esperanza, confianza y actitud, fundamentales a la hora de afrontar tu pena" y defiende que: "yo sé lo que llevo por dentro y parece que a veces decir 'eres muy fuerte' minimiza el dolor, minimiza tu miedo, minimiza por lo que tienes que pasar. Hay que ser muy cuidadoso con las palabras que uno utiliza".

 

En cuanto el sentimiento de culpabilidad que sienten muchas enfermas, la hija de María Teresa Campos confiesa que: "yo, sinceramente, no me he sentido culpable, porque bastante tengo yo como para, encima, ser responsable de lo que tengo", y hace balance de las dos veces que ha sido diagnosticada: "He afrontado el primer cáncer muy diferente del segundo. Probablemente la experiencia de haber pasado el primero y haberlo vivido de una manera, me ha hecho entender que era innecesario psicológicamente machacarme o prohibirme a mí misma expresar unos sentimientos. En ese sentido, este momento es completamente diferente a hace 6 años, yo recuerdo que todo mi proceso fue absolutamente en solitario, mi dolor era mío y de nadie más", y recuerda emocionada: "yo lloraba a escondidas o en mi cuarto de baño. He escuchado a mi madre, a mi hermana o a mis amigas decir: 'te pido, por favor, que te quejes. Te pido por favor que llores', y lo decía: 'no, no, no puedo parar'. Era mantener esa enfermedad contenida, cuando 6 años después, después del tratamiento la vida me vuelve a dar este revés, la primera vez que me desmorono lo hago en una camilla haciéndome una ecografía, cosa que no me había ocurrido en la vida, y en ese momento digo: 'ostras, yo no sé si puedo seguir con la misma actitud que tenía hace 6 años, yo he cambiado'. Espero haber mejorado y en esa mejoría necesito quererme yo un poco más, y quererme un poco más implica apoyarme en las personas que quieren ayudarme, que me quieren, que forman parte de mi vida, mi entorno, mi familia, mis seres queridos, a los que no les he permitido, en un momento dado, ser bastón de nada", confiesa.