Truco para evitar que tu perro se asuste con fuegos artificiales y los petardos

Los fuegos artificiales son el plato estrella de muchas celebraciones, entre las que se incluyen la Navidad y la noche de Año Nuevo, en ciudades y pueblos a lo largo del mundo, aunque no a todos les gusta. 

Lo que para nosotros es un espectáculo visual lleno de magia, para animales de compañía como nuestros perros, puede convertirse en su peor pesadilla.

 

Aunque no a todos, para la mayoría de estos animales -en especial los animales de ciudad que no están acostumbrados a escuchar el estruendo de una escopeta de caza, por ejemplo, como puede estar familiarizado un perro de campo-, el estruendo que producen los fuegos artificiales y los petardos puede llegar a crearles un estado de ansiedad máxima, nerviosismo o miedo que les conduzca a querer huir y escapar del lugar.

 

Existen diversos consejos y recomendaciones que podemos seguir para evitar que nuestra mascota llegue a ese estado, aunque en Internet y redes sociales el Método Tellington Ttouch o entrenamiento amable es el que está cogiendo más fama estos días.

 

Su creadora, Linda Tellington-Jones, creó este método hace cuatro décadas y está basado en un sistema de entrenamiento y comunicación que permite a las personas relacionarse con los animales de una manera más profunda y compasiva. "El Método Tellington utiliza una variedad de técnica de tacto, movimiento y lenguaje corporal para modificar el comportamiento, el rendimiento y la salud y para aumentar la voluntad y la capacidad de aprender en un ambiente sin dolor y libre de ansiedad del animal", según cuenta Linda.

 

Cuando un animal está asustado, determinadas zonas de su cuerpo como las patas, las orejas o los cuartos traseros, se vuelven especialmente sensibles. La tensión también se manifiesta en la zona lumbar y en la cola. Un truco, basado en el Método Tellington, consiste en utilizar una venda y envolver al animal de la manera adecuada para que, acompañada de una actitud relajada y segura, el animal consiga bajar sus niveles de estrés y relajarse.

 

El modo de empleo es el siguiente: La venda ha de colocarse formando una especie de 'ocho' de tal manera que empiece haciendo contacto con la zona del pecho, cruce en la espalda -no en la columna- y termine en los cuartos traseros, tal y como muestra esta imagen.

 

 

Si esto no funciona sigue estos consejos que recomendaba César Millán 'el encantador de perrros'.

 

Para empezar recomienda, en caso de que se pueda, dejar a nuestras mascotas en estas fechas en un lugar donde estemos seguros de que no vayan a ser perturbados por este tipo de sonidos.
 

De no ser posible esto, nos aconseja asegurarnos de que nuestras mascotas no se queden solas en casa, sabiendo que puede darse la posibilidad de que se lancen fuegos artificiales o petardos por la zona y, si se puede, pedir a alguien que esté con ella para calmar la ansiedad.

 

Recurrir a la sedación es otro de los consejos que César expone en su reseña, pero recalca que, para que haga el efecto que deseamos - que el perro esté en un estado de calma - debemos administrarle su dosis en el momento adecuado. Mejor unas horas antes de que calculemos que puedan sonar los primeros fuegos artificiales y nunca en un estado de nervios alto.

 

Cada perro tendrá una dosis y un medicamento recomendado a su situación, por ello, es recomendable acudir a un veterinario para preguntarle sobre esta opción de la sedación, que también se utiliza para perros con ansiedad durante largos viajes en coche u otro medio de transporte.

 

Finalmente, César concluye con una serie de recomendaciones para tener en cuenta y poner en práctica, como: dar un largo paseo con la mascota para gastar todas sus energías y que esté calmado. Durante el espectáculo de pirotecnia, adoptar una postura relajada y hablar con calmadas palabras al animal para transmitirle la energía de tranquilidad que necesita.