Un accidente al día con corzos, ciervos y jabalíes: la realidad de la N-631

Jabalí muerto en una carretera.

Habitantes y profesionales agrarios se concentran este sábado en Tábara para protestar por la peligrosidad de la N-631, una carretera crítica donde se producen un centenar de accidentes con fauna cada año.

Los más de 500 accidentes que cada año se producen en Zamora entre vehículos y especies cinegéticas son el origen de la protesta que este sábado se celebra en Tábara, punto neurálgico de la N-631, una de las carreteras con más siniestros de este tipo en toda Castilla y León: a razón de un accidente cada día en las últimas semanas en este tramo de sólo 56 kilómetro. La situación se ha convertido en insostenible y en las últimas semanas se han multiplicado los siniestros hasta el punto de que las asociaciones agrarias han decidido protestar.

 

La concentración está prevista para las 12.00 horas y es una manera de protestar por la inseguridad que sufren quienes conducen a diario por esta nacional. Transitar desde el empalme con el embalse hasta Pozuelo o Tábara significa, muchos días, encontrarse con animales cruzando la carretera; su presencia es más habitual al caer la tarde o a primera hora de la mañana, y se ha incrementado en las últimas semanas con la berrea.

 

La zona siempre ha sido hábitat de una importante colonia de corzos, ciervos, jabalíes y otras especies habituales de la Sierra de la Culebra: hasta 1.500 es la población estimada sólo de cérvidos. Sin embargo, en los últimos años su presencia se ha hecho cada vez más patente. Los agricultores y colectivos sociales piden que se actúe. Por un lado, con un mayor control cinegético: dando más permisos para abatir ejemplares. La Junta asegura, no obstante, que este año ha eliminado más de 4.200 jabalíes, 700 ciervos, tanto machos como hembras, y más de 500 corzos.

 

Por otro, se piden medidas de seguridad vial. La plataforma que ha puesto en marcha una recogida de firmas en change.org está formada por habitantes de las localidades afectadas y suman ya más de 1.600 peticiones para que las autoridades tomen cartas en el asunto. La N-631 es de titularidad estatal y en los últimos años se ha intentado poner solución con algunas medidas como desbrozar los márgenes y que los conductores tengan más margen para ver un animal que cruza o va a cruzar. La propia Junta ha hablado de la opción de vallar el recorrido como se hace con la línea férrea o las autovías.

 

En todo caso, está claro que el problema requiere de una solución inmediata. Desde hace años, la N-631 está entre los tramos con más accidentes con especies cinegéticas junto a los tramos que van de Soria a Zamora (N-122) y el Sagunto-Burgos (N-234). El de los accidentes con fauna es uno de los grandes problemas del tráfico en Zamora y se demuestra cada año. Cerca de 800 siniestros causaron los animales en las carreteras de la provincia durante 2013, de los cuáles más de 600 corresponden a la fauna silvestre, principalmente, corzo, jabalí y ciervo. Y si hay una carretera que ejemplifica el problema es la N-631.

 

El tramo de continuación de la N-630 entre el embalse de Ricobayo, en la colonia de La Encomienda, y Rionegro del Puente concentra en sus 56 kilómetros buena parte de los accidentes de tráfico en los que se ven envueltos animales. El último, hace unos días en el término municipal de Tábara, lo causó un corzo. De hecho, su recorrido, que une la capital con la Sierra de la Culebra, está salpicado de señales alusivas y ha centrado numerosas actuaciones para intentar reducir el número de estos siniestros y que, por ahora, no dan resultado.

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