Un nuevo muerto en Roales convierte 2015 en el peor año de accidentes de tráfico desde hace un lustro

Imagen de televisión del accidente de Muelas del Pan.

El número de víctimas mortales en las carreteras de Zamora se eleva hasta las 19, la peor cifra desde 2011. Todas menos una se han producido en carreteras secundarias: nacionales y comarcales.

La mujer fallecida en el accidente de este martes en Roales supone la víctima número 19 en accidentes de tráfico este año en las carreteras zamoranas. La cifra es ya la peor del último lustro porque hay que remontarse a 2011 para encontrar un número similar, las 18 víctimas mortales de aquel año. Y está muy por encima de los óptimos niveles que se habían alcanzado en los últimos años.

 

Con 19 muertes, todas menos una en carreteras nacionales, se superan las 17 del año pasado, las doce de 2013 y las sólo 9 con que terminó 2012, el mejor año de la serie histórica de accidentes de tráfico en Zamora. El pasado año fue especialmente malo porque a los muertos en nacionales hubo que sumar varios atropellos.

 

La víctima de Roales, sumada a las dos personas muertas en el accidente en Burganes de Valverde este sábado, convierten el puente en uno de los fines de semana más trágicos de un año especialmente malo en las carreteras zamoranas. Hay que recordar que el año empezó con el trágico accidente en Muelas del Pan, en el que murieron cuatro personas; y que casi el mismo punto, en Cerezal de Aliste, sumó otras tres víctimas en el mes de agosto. El puente, con las muertes en Burganes y Roales, ha sido el tercer punto más negro de un año muy malo.

 

 

CASI TODAS EN SECUNDARIAS

 

Lo más preocupante es que la práctica totalidad de las víctimas se han producido en accidentes en carreteras de la red secundaria, una de las situaciones que más preocupan a Tráfico porque el 70% de los siniestros mortales se producen en las denominadas carreteras convencionales, nacionales y secundarias, donde la seguridad es menor. De hecho, sólo se ha sumado un muerto en autovía, el registrado en agosto en la A-6 a la altura de Castrogonzalo. El hecho de que en las secundarias se circule en las dos direcciones por la misma calzada y que carezcan de equipamiento para evitar las salidas de vía explica gran parte de las muertes, que se producen en choques entre vehículos en adelantamiento o en vuelcos.

 

En este aspecto, carreteras como la N-525, la N-630 o la N-122, que tienen un amplio recorrido por la provincia, concentran buena parte de estos accidentes mortales. Estas carreteras concentran algunos de los tramos más peligrosos de toda la red viaria y, aunque concentran poco tráfico, son fundamentales para unir los muchos núcleos de la provincia.

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