Un penalti tonto condena al Real Valladolid en el Camp Nou

Piqué, en el suelo tras el penalti de Míchel la pasada temporada. LALIGA

La infracción, cometida por Míchel antes del descanso, derivó en el único gol del partido (1-0), anotado por Leo Messi.

FC BARCELONA: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Vermaelen, Jordi Alba; Aleñá (Rakitic, min.76), Busquets, Vidal; Messi, Boateng (Luis Suárez, min.60), Dembélé (Coutinho, min70).

REAL VALLADOLID: Masip; Antoñito, Joaquín, Olivas, Calero, Nacho; Anuar, Míchel, Verde (Toni, min.67; Stiven Plaza, min.76); Ünal (Keko, min.79) y Guardiola.

GOL: 1-0, minuto 43: Messi (p.).

ÁRBITRO: Martínez Munuera. Mostró tarjeta amarilla al local Messi, y a los visitantes Míchel, Ünal y Anuar.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 24 de LaLiga Santander, disputado en el Camp Nou ante 67.435 espectadores.

El Real Valladolid compitió muy bien en el campo del FC Barcelona, pero se marchó de vacío. Lo estaba haciendo todo perfecto hasta que Míchel cometió un penalti tonto sobre Piqué que Messi transformó. El argentino disputo de otra pena máxima en la recta final, pero un enorme Masip hizo que el resultado final fuera de 1-0.

 

Salió sin miedo el Pucela al Camp Nou y comenzó lanzando dos saques de esquina. Las jugadas no fueron más allá, pero sirvieron para poner en alerta a su rival. Y es que el sistema utilizado por Sergio González (1-5-3-2) permitió a su equipo sentirse cómodo; bien colocado en defensa y a la espera de pillar una contra.

 

Pero enfrente estaba un Barça con jugadores de la talla de Leo Messi y Dembélé, quienes lo intentaron por su cuenta sin fortuna. Joaquín, Antoñito y Kiko Olivas se mostraron atentos a esas acometidas para cortarlas y alejar un peligro que era elevado. Lo negativo fue que los pucelanos no supieron salir con efectividad tras recuperar el balón en su área. Anuar falló algunos pases que podrían haber dado buena ventaja a los suyos, pero solo una jugada de Guardiola inquietó a la defensa local.

 

El conjunto blanquivioleta levantó un muro en su área contra el que chocó el astro argentino. Tras uno de los remates de este, llegó una contra clara que Nacho finalizó horrible, con un balón que tenía que haber ido al segundo palo y fue a la nada. El Barça sacó rápido de puerta y pilló al Pucela. Piqué, que se unió al ataque, forzó un penalti muy tonto de Míchel que Messi se encargó de transformar.

 

Justo antes del descanso, en el peor momento, tuvo lugar ese mazazo. Todo estaba siendo perfecto por parte del Real Valladolid, que se marchó al vestuario cargado de rabia. De hecho, tiró de esa fuerza interior para plantarse en la frontal del área nada más comenzar el segundo tiempo, pero Ünal no estuvo acertado y, en otra acción, el disparo de Guardiola se marchó desviado.

 

GIGANTE MASIP

 

No tardó el Barça en responder, pero Messi se topó con un gigante Masip, que sacó una maravillosa mano para despejar el remate del argentino. Fueron unos primeros cinco minutos de locura, porque el Pucela gozó de otra ocasión, tras un centro de Verde al primer palo al que no llegaron un par de blanquivioletas por los pelos.

 

El Barça apretó un poco más y puso su maquinaria en marcha. Un disparo de los de Messi se marchó muy cerca del palo, mientras que Boateng no encontró el hueco en un mano a mano -escorado- ante Masip, que otra vez estuvo muy bien.

 

El Pucela reaccionó y se hizo fuerte gracias a un Anuar que terminó centrándose y fue a más. Pero le faltó el toque en los últimos metros. Verde intentó una chilena, aunque le salió en modo Cristiano Ronaldo -mal-. No estuvo fino el italiano poco después, que perdió un balón cerca del área propia que propició un mano a mano salvado por Masip ante Luis Suárez.

 

No se alió la suerte con los blanquivioletas, que encima vieron cómo Toni tuvo que retirarse lesionado. El murciano solo jugó nueve minutos y eso provocó que Stiven Plaza debutara como pucelano. Tampoco fue el mejor estreno para el ecuatoriano, ya que el Real Valladolid desapareció en ataque en la recta final.

 

Quien sí apareció, aunque en realidad nunca se marchó, fue un Masip que esta vez sí detuvo un penalti a Messi -con su posterior remate de cabeza-. Lo cometió Olivas sobre Coutinho y en este no hubo dudas. El portero blanquivioleta siguió gigante y desbarató otra ocasión muy clara, en las botas de Luis Suárez, de un Barça que solamente ganó por 1-0. El Pucela murió con honor en el campo del líder y por una pena máxima muy evitable de Míchel.

 

El próximo compromiso del Real Valladolid tendrá lugar el domingo 24 de febrero (18:30 horas), cuando recibirá al Betis en Zorrilla.