Un poco de luz al debate: ¿Es la Catedral Vieja el origen del 'claustro de Palamós'?

Presentación del estudio sobre el origen del Claustro de Palamós (Foto: I. A.)

Un estudio publicado por Ediciones Universidad de Salamanca ha analizado el conjunto y ha establecido de forma científica y metodológica el origen de las piedras que se encuentran en Gerona

La editorial Ediciones Universidad de Salamanca ha publicado un estudio sobre el conocido como 'claustro de Palamós' con el que pretende aportar un poco de luz al debate sobre si su origen se sitúa en la Catedral Vieja de Salamanca. Bajo el título 'Salamanca. Ciudad Lineal. Palamós: Las arcadas claustrales de Mas del Vent' y elaborado por once investigadores con la coordinación del profesor de Historia del Arte de la Universidad de Gerona Gerardo Boto, el estudio pretende analizar las famosas arcadas talladas en piedra de Villamayor que se encuentran en el jardín de la propiedad Mas del Vent de la localidad gerundense de Palamós.

 

Según ha explicado el coordinador del estudio, Gerardo Boto, se trata de un estudio "multidisciplinar que analiza el conjunto desde perspectivas diferentes y complementarias para poner de manifiesto las conclusiones tras un procedimiento metodológico sin apriorismos". De esta forma, del estudio se desprende "de forma inequívoca" que todo el conjunto es piedra de Villamayor aunque "lo que se ha discutido es si el trabajo de labra tiene 80 u 800 años de antigüedad". Según ha explicado Boto, "para analizar si eran piezas románicas o una falsificación de piezas románicas se llevó a cabo una investigación en varios frentes a través de estudios estilísticos, el efecto de la erosión en la piedra y análisis entre el aspecto actual y las imágenes de cuando hace cincuenta años se encontraba en Madrid para después determinar la antigüedad y el contexto histórico de las piezas". Con todo ello, han fijado que una parte importante, el 43% de los capiteles, el 37% de los cimacios, el relieve heráldico y los bloques de zócalo, son de una antigüedad de los siglos XII y XIII. "Lo que ocurre es que al igual que en las personas, que desde que nacen sufren operaciones, los conjuntos artísticos se van modificando con el paso de los siglos, a los que se añaden elementos", ha explicado Boto, que ha llevado a fijar que el conjunto se modificó "intensamente" en el siglo XVIII. Igualmente existen partes como algunos fustes que tienen unos cuarenta años de antigüedad.

 

Para fijar la Catedral Vieja como origen de este conjunto artístico, el estudio ha analizado todo el contexto. "Desde la Edad Media hasta bien entrada la Edad Moderna las piedras de cantera se desplazaban un máximo de entre 25 y 30 kilómetros, por lo que pudimos establecer Salamanca capital como el punto de destino de esas piedras de la cantera de Villamayor, ya que no existía en ese radio de kilómetros otro punto que hubiera desarrollado una monumentación de un claustro en los siglos XII y XIII. La candidatura final fue la Catedral Vieja, ya que se analizaron las huellas que quedan del claustro original y las vigas que se conservan en Salamanca del claustro original de la Catedral y se ha observado que las vigas y el conjunto de Palamós encajan como un guante".

 

Este estudio "imprescindible", según lo ha calificado el vicerrector Enrique Cabero, puede ahora consultarse a través de la publicación de Ediciones Universidad de Salamanca, una obra de casi 500 páginas que pretende ser una obra de divulgación para investigadores y el público en general "más allá de polémicas y de cuestiones políticas", ha explicado el director de la editorial universitaria, José Luis de las Heras. 

 

El conjunto de arcadas del claustro de Palamós son de propiedad privada y se encuentra en la finca Mas del Vent. Según ha recordado Gerardo Boto, "no hubo expolio, alguien vendió y alguien compró". De hecho, según el profesor, "está acreditada con un documento de 1917 su venta por parte del obispo a un anticuario en dos lotes diferentes de piedra de Villamayor que se encontraban en el patio del Colegio Calatrava y que después ese anticuario realizó el montaje del claustro en el solar madrileño de Ciudad Lineal donde estuvo antes de Palamós". Hoy ese conjunto puede visitarse unos determinados días al año, que son "los que el propietario voluntariamente decide", ya que no cuenta con ningún tipo de protección, aunque en 2018 el Ayuntamiento de Palamós comenzó a plantearse la posibilidad de declararlo Bien Cultural de Interés Local.

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