Un punto y gracias para un MMT Seguros negado en ataque

El MMT Seguros se deja un punto en casa ante RGC Covadonga (23-23), un rival muy correoso que amargó la tarde a los pistacho con su dureza y un 5-1 y mista sobre Octavio. El punto deja mala sensación y aleja a los zamoranos del ascenso directo.

"Un punto y gracias". Con esta frase ha resumido el entrenador del MMT Seguros, Eduardo García Valiente, el empate cosechado este sábado en el Ángel Nieto ante el Grupo Covadonga (23-23), rédito ajustado a lo que ocurrió y a lo que pudo ocurrir, porque bien pudo el conjunto pistacho haber cosechado su primera derrota en casa esta temporada. Todo por un monumental atasco ofensivo que le impidió pasar de los seis goles en toda la segunda parte, por los 17 de la primera, en un partido que no se pudo salvar por la defensa, buena, pero no excepcional.

 

El MMT Seguros notó mucho las dificultades que siempre le plantea este viejo conocido de mil batallas. La defensa mixta 5-1, con un hombre sobre Octavio desde el minuto uno y la agresividad de los asturianos, unido a la falta de acierto fueron encogiendo cada vez más a los jugadores pistacho. Lo pasó mal el equipo desde el principio ante un rival muy correoso que creyó en todo momento en sus posibilidades. De hecho, estuvo por delante hasta casi el minuto 20, e incluso con alguna renta de 2-3 goles. En ese punto logró el MMT Seguros apretar en defensa y salir a la contra para desembararzarse de la pegajosa defensa asturiana. Goles de Carletes y Peli y unos grandes minutos de grada y juego abrieron un oasis: 17-12 al descanso.

 

La pesadilla volvió en la segunda parte. El MMT Seguros no encontraba brechas en la defensa rival, que seguí rompiendo el ataque zamorano sujetando a Octavio. Poco a poco, la diferencia fue a menos, los ataques no fructificaban y el rival hacía mella el la portería zamorana. A falta de cuatro minutos el Covadonga ya está encima, una gran defensa y un gol de Octavio evitan el 20-20. Pero la igualada es inexorable y a 3 minutos del final el marcador se pone 21-21. Los puntos se van a jugar en un suspiro.

 

El MMT Seguros se aferra a Octavio. Hace el 22-21, al que responde el rival a dos minutos del final. En el culmen de su talento, Octavio hace el 23-22 al borde del pasivo y logra una exclusión que deja al equipo rival con uno menos a falta de un minuto. Lo intenta con portero jugador el rival, y tras un golpe franco fuerza un penalti que es el 23-23. El empate cae como un mazazo a falta de 19 segundos, y el MMT Seguros, cosa extraña, casi ni intenta el gol a la desesperada. Lanzamiento directo de Molina con el tiempo cumplido, fuera y un punto que se va. Lo peor, la sensación que deja, mucho más pobre que el hecho de haber amarrado el empate.