Una inolvidable y emocionante despedida para Miguel Camino

El jugador se despedía de la grada del Ángel Nieto y, aún lesionado, ha vivido una intensa emoción: el pabellón le ha dedicado el minuto 28, el de su dorsal, se le ha entregado una pancarta conmemorativa, ha sido manteado... se ha ido casi entre sollozos.

Miguel Camino se va del Balonmano Zamora, pero una parte de él no olvidará nunca los cinco años que ha pasado en el club. Va a ser imposible después de la despedida que club, compañeros y afición le han brindado esta tarde en el pabellón Ángel Nieto. Era el primer partido en casa desde que anunció su marcha, probablemente, rumbo a un equipo Asobal. Y las emociones han sido tremendas.

 

Primero, el 'speaker' le tenía guardada una sorpresa para el momento de la presentación de los jugadores. Una vez ha terminado con los disponibles, ha hecho una presentación especial para Camino, que se ha visto obligado a salir a la cancha con toda la grada en pie y los jugadores de Zamora e Irún aplaudiéndole. Dos chavales le han entregado una pancarta conmemorativa y la emoción ha estado a punto de traicionarle.

 

Después, a ver el partido, esta vez desde el palco junto con el resto de lesionados, con los que ha visto ya varios partidos en el Ángel Nieto. En el minuto 28 (su número de dorsal) de la primera parte, y por sorpresa, la grada ha prorrumpido en aplausos y gritos de '¡Camino, Camino, Camino!' mientras una de las gradas desplegaba una pancarta.

 

 

Y al final del partido, de nuevo otro momento de gran emoción. Ha bajado a la pista junto con Octavio, Peli y Rodi, también lesionados de largo recorrido, y se ha despedido de la afición en el último partido en casa. Después, todos los compañeros le han buscado para despedirse y ha acabado coreado por la grada y a punto de las lágrimas. Después, y con cuidado porque sigue recuperándose, sus compañeros le han manteado. Sin duda, una tarde de emociones inolvidable para quien será, para siempre, un 'guerrero de Viriato' más.