Valeriano Gómez: “Hay que recuperar los fondos para la formación para el empleo pero también al propio sector”

Valeriano Gómez, atiende a los medios antes de presentar el Informe para la formación para el empleo en España.

El exministro de Trabajo ha presentado en Valladolid el Informe para la formación para el empleo en España encargado por las organizaciones profesionales. 

Valeriano Gómez, ex ministro de Trabajo, ha estado este jueves en Valladolid para presentar el Informe de la formación para el empleo en España, encargado por las principales organizaciones profesionales del sector de empresas prestadoras de servicio de Formación para el Empleo (AEGEF, ANCED, CECAP y CECE). El que fuera responsable de la cartera de Trabajo durante los años 2010 y 2011, en el Gobierno de Zapatero, dice que es fundamental aumentar los fondos y recuperar al sector para potenciar la formación de los trabajadores.

 

PREGUNTA. ¿Qué medidas se pueden aplicar al sector de la formación para el empleo en España?

RESPUESTA. Se trata de que el sector, que se compone fundamentalmente de empresas privadas formadoras y proporcionan servicios a empresas e instituciones, y que ha sufrido la crisis de una forma muy intensa, cuente con políticas más estables, con fondos continuados, con la estabilidad de la regulación con un horizonte a varios años y cercana al sistema de concierto… Con todas estas medidas se permitiría mantener la estructura de las empresas y evitar su desaparición.

 

P. La formación es un derecho del trabajador ¿se concibe como tal?

R. El sistema de formación para el empleo es un sistema en el cual el trabajador tiene un derecho concedido y planteado en el estatuto de los trabajadores. Pero ese derecho se desarrolla a través de la negociación colectiva que fija este derecho. También es una obligación, la de formarse y actualizarse periódicamente. Para las empresas, por su parte, es una necesidad la de tener una mano de obra lo más formada posible.

 

P. Y esto se consigue con una buena calidad en el empleo…

R. Claro. Porque la calidad en el empleo es una gran enemiga en la formación. Si la calidad es escasa y los puestos de trabajo rotan demasiado, tampoco hay estímulos a la formación. Por eso las empresas que necesitan mano de obra bien formada deben estimular mucho más la estabilidad en el empleo y deben de reducir la rotación en los puestos de trabajo, que es lo que está sucediendo en estos momentos en buena parte de nuestro tejido productivo.

 

P. ¿El tamaño de las empresas es clave para asegurar una buena formación?

R. Sí. Estamos observando que, en primer lugar, las empresas pequeñas (con menos de diez empleos), el número de trabajadores que desarrolla actividades de formación está descendiendo ¿Por qué? Porque las empresas no están utilizando los fondos puestos a la disposición para la formación. También existe una disminución de los fondos asignados. Durante los años de la crisis lo que se ejecuta para formación cada vez es menos y muchos fondos no son utilizados.

 

P. ¿Por qué no se usan esos fondos? ¿Por desconocimiento o falta de interés de las propias empresas?

R. Las empresas pequeñas no tienen estructura para ofrecer formación a sus trabajadores. Tiene que ser el sector, el de empresas de formación, la que lleve la oferta. Y tras la crisis, los fondos se reducen a un tercio de los que existían antes, lo que provoca que gran parte de este sector ha desaparecido. En Castilla y León se calcula que se ha reducido a la mitad. Y ahora no basta con tratar de recuperar solo el presupuesto, también hay que recuperar el propio sector. Por eso es importante la estabilidad.

 

P. ¿Cuál es la radiografía actual del sector de la formación para el empleo en España?

R. Es un sector fundamentalmente privado, sin una gran estructura pública que aprovisione de formación a las empresas. Las empresas han sufrido mucho durante la crisis, desapareciendo muchas de las que existían antes de la crisis. Y es fundamental porque si cualquier administración quisiera duplicar sus ayudas no podía hacerlo, ya que no existe una estructura formativa capaz de atender esa nueva dinámica. Las políticas se deber dirigir a recuperar y proteger este sector que es esencial.