Virginia Barcones recuerda que gran parte de los accidentes mortales en la región fueron en carreteras convencionales

Cambio de velocidad en la última señal en La Pedraja de Portilo (Valladolid). DGCYL

Desde mañana se limita a 90 kilómetros por hora la velocidad máxima en esas vías.

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virgina Barcones, ha recordado que el 68 por ciento de los accidentes mortales en la Comunidad fueron en carreteras convencionales en las que, además, influyó el facto del exceso de velocidad y ha insistido en que mañana se limita a 90 kilómetros por hora la velocidad máxima en estas vías.

 

En concreto, Barcones ha recordado en La Pedraja de Portillo (Valladolid), donde ha cambiado la última señal de limitación de 100 kilómetros por hora a 90 que mañana entra en vigor la modificación del artículo 48 del Reglamento General de Circulación. Así, en Castilla y León esta medida afecta a 3.300 kilómetros de los más de 30.000 kilómetros de vías de única calzada sin separación física y con un carril por cada sentido de circulación. A tal efecto, la Dirección General de Carreteras a través de sus demarcaciones territoriales así como el resto de titulares de la vía han procedido durante los últimos 30 días a la retirada o cambio de señales con los antiguos límites de velocidad.

 

La Unidad de Carreteras del Estado en Castilla y León ha cambiado y colocado pegatinas encima de las antiguas señales de limitación a 100 km/h con la nueva a 90, en 787 señales y la Junta de Castilla y León a hecho lo propio en otras 101, en total unas 900. El Ministerio de Fomento ha cambiado 74 señales y la Consejería de Fomento, otras 34. Las carreteras afectadas en esta provincia son la N-122, la N-601, la N-620 y la N-610. Además, hay otras cuatro de titularidad de la Comunidad Autónoma. Son la CL-600, la CL-602, la CL-610 y la CL-621.

 

La Delegada de Gobierno, Virginia Barcones, ha señalado que "esta medida no es una decisión arbitraria ni un intento de molestar a los ciudadanos". "Nos mueve únicamente el deseo de salvar vidas, de evitar accidentes mortales", ha señalado. "En Castilla y León", ha recordado Barcones, "de los 125 fallecidos en 2018,el 68%, un total de 85, perdieron la vida en carreteras convencionales y, además, en la mayor parte influyó el factor del exceso de velocidad".