Zamora pierde 42 sucursales bancarias y desde 2011 han cerrado 19 sólo en la capital

Sucursal de una caja en un municipio de la provincia de Zamora.

Sólo uno de cada cuatro municipios mantiene al menos una sucursal abierta: han pasado de 226 a sólo 184 desde 2011.

La crisis económica y los ajustes del sector financiero han reducido de manera importante el número de sucursales de bancos y cajas. Durante los años de la crisis, se han cerrado casi mil oficinas en toda Castilla y León en un ajuste que se ha llevado por delante miles de empleos porque no hace falta personal para atender sucursales que se cierran. Con una red menos extensa, no se llega a todos los pueblos como ocurría antes, donde en casi todos los de cierta dimensión había una oficina de las cajas de Castilla y León. 

 

Las provincias más afectadas son Valladolid, Burgos y León con 216, 176 y 136 menos, aunque todas las provincias han perdido presencia; las que menos lo han notado han sido las más pequeñas en población, Soria y Zamora. No obstante, en la actualidad sólo uno de cada cuatro municipios zamoranos puede decir que conserva al menos un banco abierto. Según los datos de una respuesta parlamentaria, sólo 62 de los 248 municipios que hay en la actualidad en Zamora tiene al menos una sucursal bancaria operativa. 

 

El número de las oficinas bancarias se ha reducido de manera importante en los años de la crisis. Desde 2011 a 2017 han cerrado 42 repartidas por toda la provincia, sólo entre los municipios que todavía conservan alguna sucursal abierta. En 2011 había 226 y a finales del año pasado eran sólo 184. La población que más ha perdido ha sido la capital, que tiene 19 sucursales abiertas menos: han quedado 52 de las 71 que había; en Benavente han cerrado 7 (quedan 12) y en Toro tres, para un total de nueve. Puebla de Sanabria, por contra, mantiene sus seis sucursales.