Zamora pierde casi 13 millones de metros de suelo para industrias y viviendas que pasa a rústico por falta de demanda

Presentación del polígono de Villabrázaro.

La falta de planes obliga a convertir en rústicos millones de metros urbanizables. La mayoría, casi 9 millones de metros, eran suelo industrial; Benavente pierde un millón de metros para viviendas.

La crisis del 'ladrillo' ha frenado totalmente el desarrollo del suelo disponible en todo el país, y también en Zamora. Muchos planes urbanísticos se han ido al traste y son miles las hectáreas previstas para urbanizar que todavía esperan planes de los respectivos municipios. Y en muchos casos la espera ha llegado a su fin: se han superado todos los plazos y terrenos urbanizables pasarán a rústicos de manera inmediata. Es el caso de doce municipios de la provincia en los que, este día 18 de octubre, más de trece millones de metros cuadrados pasarán de urbanizables a rústicos. El principal efecto se notará en el suelo residencial e industrial, lo que frenará la promoción de pisos y polígonos.

 

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente se está dirigiendo por carta a los ayuntamientos, instituciones y agentes públicos y privados afectados por la desclasificación automática de suelo urbanizable y su cambio a suelo rústico común de aquellos terrenos que a fecha de 18 de octubre no hayan sido ordenados. La ley 7/2014 de rehabilitación, regeneración y renovación urbana de Castilla y León estableció un plazo de cuatro años para la ordenación de dichos terrenos y su desclasificación en caso contrario. El próximo jueves, 18 de octubre, vence el plazo de cuatro años establecido para aquellos terrenos clasificados como suelo urbanizable no delimitado.

 

En el caso de Zamora, en total son 12,9 millones de metros cuadrados repartidos en tres municipios. El más afectado es Valdescorriel donde más de once millones de metros urbanizables pasarán automáticamente a rústicos al no haber desarrollado los planes obligatorios. Lo principal es la pérdida de suelo industria, más de 7,7 millones de metros, aunque también pierden su calificación 3,6 millones de metros residenciales.

 

También se va a perder suelo residencial en Benavente, casi un millón de metros cuadrados de viviendas que no se harán en un único sector. La pérdida poblacional y el éxodo juvenil hacen que no haya demanda para nuevos pisos. Y por último, Villabrázaro pierde casi 1,2 millones de metros de suelo industrial para futuras promociones de suelo para naves, polígonos, industrias...