Zamora pierde diez profesores por la supresión de unidades y la pérdida de alumnos

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Las aulas zamoranas contarán con diez puestos de trabajo menos en la plantilla docente, tras suprimirse 37 puestos y crearse sólo 27. La falta de alumnos en el ámbito rural y la transformación de plazas a bilingües son los motivos.

La negociación de las plantillas docentes para el próximo curso se ha saldado, de nuevo, con una reducción del número de profesores que ejercerán en toda Castilla y León, y también en Salamanca. La provincia es la segunda más afectada por la supresión de puestos entre los maestros y los profesores de Secundaria, con un total de 25 menos; al menos, se ha logrado rebajar la propuesta inicial de la consejería de Educación, que quería eliminar 19 puestos.

 

Al iniciarse la negociación, la consejería planteó suprimir 144 puestos de trabajo de cara al curso 2018/2019. Era una nueva vuelta de tuerca para un sector que ha perdido, según denuncia CSIF, 1.500 efectivos desde el año 2010 gracias a las políticas de ajuste en materia de educación. Finalmente, el saldo va a ser de 88 plazas menos tras suprimirse 359 y crearse 270.

 

En el caso de Zamora, la pérdida de puestos de trabajo es de 10 que reducen nuevamente la plantilla de profesorado con la que cuenta la educación pública en la provincia. La provincia más afectada es León, donde el saldo final es de 48 puestos menos. En el caso del sistema zamorano, es el resultado de la supresión de 11 unidades escolares y la creación de sólo una por efecto directo de la pérdida de alumnos, especialmente en el ámbito rural, uno de los mayores problemas de Zamora. En total se suprimen diez puestos entre la pérdida de unidades y otra medida, la de cambiar puestos convencionales por plazas bilingües; por contra, se crean 29 puestos y el saldo final son los 25 puestos que se pierden.

 

Pese a la negociación de los últimos meses, que se ha llevado en todas las provincias de la Comunidad, y que ha finalizado este jueves día 8 de febrero en una Mesa Sectorial en la Consejería de Educación, el saldo final sigue siendo negativo. La presidenta del sector de Educación de CSIF Castilla y León, Isabel Madruga, señala que estos datos son insuficientes, ya que no olvida que desde el inicio de la crisis -en 2010- se han perdido unos 1.500 docentes“Unos profesionales que tenemos que recuperar para garantizar la calidad educativa que se ofrece en Castilla y León, de la que nuestros políticos presumen y sacan pecho en el ámbito nacional e internacional, pero que olvidan que se consigue gracias a los mayores esfuerzos de unos sacrificados profesionales, que cada vez trabajan en peores condiciones”, asegura.

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