Zamora recupera el luto por Cristo tras la suspensión de hace un año

La procesión, una de las más ricas de la Semana Santa, vuelve a las calles bajo un cielo oscuro, pero sin riesgo de la lluvia que el año pasado obligó a suspenderla.

Zamora ha podido celebrar su Santo Entierro después de la suspensión del año pasado, bajo un cielo oscuro, pero sin amenaza de lluvia. Los miles de cofrades acompañan a los doce pasos que representan los diferentes momentos de la Muerte de Jesucristo ha podido resarcirse y procesionar con sus tallas.

 

Se trata de una de las procesiones más plásticas, coloristas y dinámicas de la Semana Santa zamorana, que cuenta con el fervor de miles de cofrades y espectadores que han ocupado sus puestos en la salida, en la iglesia de Santa María la Nueva, las calles del casco histórico, la Plaza Mayor o la catedral, donde hace una parada. Desde minutos antes, los hermanos, vestidos de riguroso luto, con túnica y caperuz de terciopelo negro, ocupaban sus puestos a la espera del sermón del Descendimiento.

 

La cofradía es una de las más antiguas de Zamora y hunde sus raíces en el siglo XVI. Y tamibén es una de las de más rico patrimonio incorporado en el s. XIX y principios del s. XX cuando incorpora obras de Ramón Álvarez y sus seguidores así como de Mariano Benlliure.